TSJ Staff
Cobre mueve dinero entre empresas sin que el consumidor final la vea nunca. Proyecta cerca de US$40.000 millones en 2026 y procesa alrededor de 13 millones de transacciones mensuales. La fundaron en 2018 cuatro socios bajo el nombre Pexto Colombia y levantó más de US$80 millones en cinco rondas.
Cobre, la fintech colombiana de tesorería empresarial, proyecta mover cerca de US$40.000 millones en 2026, según sus propias estimaciones. Hoy procesa alrededor de 13 millones de transacciones al mes, y lo hace sin que el consumidor final sepa que existe.
El producto conecta las cuentas y los bancos de una compañía en una sola capa para centralizar la tesorería y mover pagos en tiempo real. Es infraestructura: la empresa cliente paga nómina, proveedores y recaudos sobre los rieles de Cobre, y el usuario del otro lado solo ve la transferencia llegar.
La fundaron en 2018 José Vicente Gedeón, Felipe Gedeón, Alberto Chejne y José Donato, bajo el nombre original de Pexto Colombia. Gedeón es el CEO. La compañía levantó más de US$80 millones en cinco rondas de inversión.
México es su segundo mercado desde octubre de 2024, cuando formalizó operaciones tras un piloto. El paso más caro llegó después: en diciembre de 2025 compró una firma mexicana que ya contaba con licencia local y conexión al SPEI, el sistema de pagos interbancarios del Banco de México, en lugar de tramitar la suya desde cero.
Esa compra, sumada a la creación de Cobre Financial, su compañía de financiamiento autorizada por la Superintendencia Financiera en Colombia, le costó la rentabilidad que había alcanzado en 2024. Según la compañía, la recuperó en 2026.