TSJ Staff
COR, startup argentina fundada en 2017 en un depósito de Once, levantó US$30M liderados por FTV Capital. Su primer inversor fue Marcos Galperin; la fundaron Santiago Bibiloni y José Gettas tras vender su agencia Balloon Group. Opera en 38 países, creció 51% en 2025 y tiene clientes como Globant y Publicis. El capital va a IA, nuevos rubros y Brasil.
COR, la startup argentina que nació en 2017 en un depósito sin ventanas del barrio porteño de Once, cerró una ronda de 30 millones de dólares liderada por FTV Capital, un fondo de growth equity que administra más de 10.000 millones. Pero la señal más fuerte de su recorrido llegó antes y desde adentro del ecosistema argentino: su primer inversor fue Marcos Galperin, el fundador de Mercado Libre.
La idea no salió de un pizarrón. Santiago Bibiloni (CEO) y José Gettas (COO) venían de fundar y vender Balloon Group, una agencia de marketing enfocada en e-commerce, y ahí sufrieron en carne propia un problema sin buena solución: saber, en tiempo real, si cada proyecto ganaba o perdía plata. COR nació para resolver exactamente eso. Bibiloni se mudó a Silicon Valley a los 27 y vivió cinco años allá para empujar el crecimiento; Gabriel Marin, el CTO, todavía reparte su tiempo entre Buenos Aires y California.
El producto automatiza la trastienda de agencias, consultoras y firmas de servicios profesionales: recepción de briefs, presupuestos, control de desvíos, registro de horas y rentabilidad en tiempo real. Hoy opera en 38 países, con clientes como Globant, Publicis Groupe, GUT y Sancho BBDO, y creció 51% en ingresos durante 2025. El respaldo temprano de Galperin abrió la puerta a una tabla de inversores poco común para una startup argentina: fundadores de ocho unicornios y ejecutivos de Google, Walmart y Yahoo, además de 500 Global y GFC.
Con FTV Capital ahora liderando, y sus socios Alex Malvone y Tommy Tighe sumándose al directorio, COR usará el capital para reforzar su inteligencia artificial y expandirse a estudios jurídicos, contables y desarrolladoras de software. Su apuesta de fondo es la de equipos híbridos, humanos y agentes de IA sobre el mismo tablero. El primer paso concreto es Brasil, con Birger Kamrath, ex Skills Workflow, al frente. La historia, de un depósito en Once a un cheque de 30 millones de dólares, es también un recordatorio de que en servicios profesionales la mejor idea suele venir de haber vivido el problema.