TSJ Staff
DeepSeek comenzó a desarrollar un chip propio para inferencia con el que busca reducir su dependencia de Nvidia y Huawei. El proyecto todavía estaría en una etapa embrionaria, en un mercado donde Huawei concentra cerca de la mitad del segmento chino de chips de IA, valuado en 50.000M USD. Alibaba y Baidu también avanzan con procesadores propios.
DeepSeek comenzó a desarrollar un chip propio para tareas de inferencia, una jugada con la que busca reducir su dependencia de Nvidia y Huawei, los proveedores que utilizó hasta ahora para entrenar y ejecutar sus modelos. El movimiento también apunta a fortalecer su posicionamiento dentro del desarrollo de semiconductores.
El semiconductor estaría pensado para la fase de inferencia, es decir, el momento en que un modelo ya entrenado genera respuestas para los usuarios. En principio, no estaría destinado al entrenamiento de nuevos modelos de IA. Para DeepSeek, implica un cambio estratégico: la compañía de Hangzhou ganó notoriedad internacional hace más de un año tras lanzar dos modelos de inteligencia artificial altamente eficientes, y hasta ahora se había enfocado principalmente en desarrollar modelos antes que en comercializar su tecnología.
La decisión también puede mover el tablero del mercado chino de chips para IA. Hoy, ese escenario está atravesado por las restricciones impuestas por Estados Unidos a la exportación hacia China de los chips más avanzados de Nvidia. En ese contexto, Huawei captó cerca de la mitad del mercado local de chips para inteligencia artificial, valuado en 50.000M USD, al abastecer a DeepSeek y a otras compañías del sector.
Esa posición, sin embargo, empezó a enfrentar más competencia en los últimos meses. Alibaba y Baidu avanzan con el desarrollo de sus propios procesadores y vienen ganando participación en el mercado, un camino al que ahora también busca sumarse DeepSeek. El proyecto de la startup todavía estaría en una etapa embrionaria: la empresa ya habría iniciado conversaciones con firmas de diseño de semiconductores, fundiciones y fabricantes de memorias, además de reforzar la contratación de ingenieros especializados en diseño de chips.
Para founders e inversionistas de LatAm, la lectura pasa por la capa de infraestructura: la competencia en IA se está extendiendo desde los modelos hacia la inferencia y el hardware que los hace viables en producción. En un mercado con restricciones de oferta y presión por asegurar capacidad de cómputo, controlar esa parte de la cadena puede convertirse en una ventaja estratégica para cualquier compañía que dependa de modelos desplegados a escala.