TSJ Staff
La gestora canadiense Deetken Impact cerró en US$100 millones la primera etapa de su Inclusive Climate Action Fund, que busca llegar a US$300 millones. El Gobierno de Canadá comprometió US$75 millones de capital catalítico y COFIDE, el banco de desarrollo del Perú, US$15 millones. El fondo invertirá en energía limpia, finanzas verdes y agricultura sostenible en América Latina y el Caribe.
La gestora canadiense de inversión de impacto Deetken Impact anunció el 20 de octubre el primer cierre de US$100 millones de su Inclusive Climate Action Fund (ICAF), un tercio de su meta de US$300 millones. El fondo invertirá en empresas y proyectos de energía limpia, finanzas verdes y agricultura sostenible y agroforestería en América Latina y el Caribe.
El mayor aporte corresponde al Gobierno de Canadá, que comprometió US$75 millones de capital catalítico a través de Global Affairs Canada. Según Deetken, es el mayor compromiso de Canadá con un vehículo gestionado por una gestora de impacto canadiense; el aporte se había anunciado en noviembre de 2025, en la COP30 de Belém. COFIDE, el banco de desarrollo del Perú, comprometió US$15 millones de recursos propios como inversor ancla y es la primera institución latinoamericana en entrar al fondo. El resto proviene de inversores privados, entre ellos el family office Ceniarth y The Abundance Circle; no se informaron los montos individuales.
El ICAF es un vehículo de financiamiento mixto (blended finance): usa capital catalítico para absorber parte del riesgo y atraer a inversores privados hacia negocios climáticos comercialmente viables. Según la gestora, el fondo apunta a reducir, evitar o capturar más de 5 millones de toneladas de CO2, llevar soluciones climáticas a 1 millón de beneficiarios y movilizar más de US$1.200 millones adicionales de capital privado e institucional. Contará además con un programa de asistencia técnica que acompañará a empresas candidatas hasta que estén listas para recibir inversión.
Deetken Impact, con sede en Vancouver, lleva casi 15 años invirtiendo en la región y, según la firma, ya respaldó a más de 80 empresas. Entre sus socios gerentes están Alexa Blain, cofundadora, ex-Canada Pension Plan Investment Board y Macquarie; Magali Lamyin, ex-Banco de México; José Lamyin, nacido en el Perú y cofundador de The Deetken Group, ex-Teck Cominco y Deutsche Bank, y Erik Wallsten, fundador de la gestora mexicana de impacto Adobe Capital, hoy parte de Deetken.
En energía, la firma ya financió la segunda fase de la planta solar Monte Plata, en República Dominicana, y a la empresa colombiana Dispower, que opera sistemas solares aislados.
ICAF demuestra el tipo de vehículo de inversión que necesita el Perú: uno que combine impacto climático, movilización de capital y resultados medibles.