TSJ Staff
ESGreen, una startup brasileña de tecnología climática, quiere que los bancos y las aseguradoras empiecen a mirar el riesgo del clima cuando deciden a quién le dan un crédito o un seguro. Su producto es un índice de riesgo climático que, en vez de proyectar el futuro desde el pasado, arma escenarios a 7, 15, 30 y 60 días y los conecta por API con los sistemas de sus clientes. Se financió sola y dice tener unas 60 grandes empresas e instituciones como clientes.
ESGreen, una startup brasileña de tecnología climática, quiere que los bancos y las aseguradoras empiecen a mirar el riesgo del clima cuando deciden a quién le dan un crédito o un seguro. Su producto es un índice de riesgo climático que combina datos del clima, ambientales y operativos en un puntaje que mira hacia adelante.
La idea es romper con la costumbre del sector, que suele proyectar el futuro a partir de lo que pasó. En cambio, ESGreen arma escenarios a 7, 15, 30 y 60 días y los conecta, vía una integración por API, con los sistemas de crédito y riesgo de sus clientes. Puede analizar tanto una propiedad rural y sus cultivos como una estructura puntual, un silo o un edificio, y su exposición, por ejemplo, al viento.
La empresa se financió sola hasta ahora y dice haber crecido entre 90% y 100% por año durante tres años, con unas 60 grandes empresas e instituciones financieras como clientes, algunas de las cuales ya la usan en procesos de concesión de crédito. Tiene alianzas con NVIDIA, para el entrenamiento de sus modelos, y con Lenovo, y planea expandirse a México y a países de África.
La fundó en 2022 Mauricio Rodrigues, su CEO. Su argumento es que el mercado financiero aprendió a medir el riesgo de crédito, de liquidez y de mercado, y que ahora, con una economía cada vez más golpeada por el clima, necesita desarrollar la misma capacidad para anticipar el riesgo climático.