TSJ Staff
Kevin Weil, ex chief product officer de OpenAI, se sumó al board de Stoke Space, una startup de Seattle que desarrolla cohetes reutilizables para competir con SpaceX. La empresa levantó 1,340M USD, incluidos 510M USD en su Serie D de 2025, y busca que Nova vuele este año. El nombramiento agrega experiencia en producto, defensa y escala a una compañía que entra en fase de ejecución.
Kevin Weil, ex chief product officer de OpenAI, se incorporó al board de Stoke Space como director. La startup de Seattle construye cohetes reutilizables para competir con SpaceX y ya levantó 1,340M USD, incluidos 510M USD en una Serie D en 2025, mientras busca que su vehículo Nova vuele este año.
«Para mí es muy simple. Yo venía de ingeniería, empecé una empresa y no tenía idea de cómo levantar capital. No tenía idea de cómo funcionaba Silicon Valley. No tenía red. Kevin, un inversionista temprano en la compañía junto con su esposa Elizabeth, a través de Scribble Ventures, traía todo ese contexto y pudo ayudarme a pensar en fundraising y en poner en marcha la empresa», dijo Andy Lapsa (CEO).
La relación entre ambos viene desde los primeros días de Stoke. Lapsa conoció a Weil cuando cofundó la compañía en 2020 y poco después ingresó al batch de invierno de Y Combinator. Ahora, con la empresa en una fase distinta de escala, Weil pasa de inversionista temprano a director del board.
Stoke Space fue cofundada en 2020. En el material fuente solo se identifica a Andy Lapsa (CEO), quien previamente trabajó en Blue Origin. Weil llega con experiencia en Twitter, Meta, Planet Labs y OpenAI. Más recientemente lideró en OpenAI los esfuerzos para acelerar la investigación científica, después de haberse desempeñado como chief product officer entre junio de 2024 y octubre de 2025.
El producto central de Stoke es Nova, un cohete pensado para ser completamente reutilizable y volar una y otra vez. Lapsa sostuvo que «el mundo se está dando cuenta de que el lanzamiento todavía no está resuelto» y que la reutilización total y rápida hoy luce mucho más normalizada. En esa tesis, el costo de poner hardware en órbita sigue siendo el cuello de botella: Lapsa planteó que los centros de datos espaciales solo tienen sentido económico con reutilización completa y rápida.
Los contratos militares también serán clave para el éxito de Stoke, y Weil aporta experiencia en ese frente: fue una de las cuatro figuras tecnológicas que se sumaron a la U.S. Army Reserve para mejorar el reclutamiento y la cooperación entre el Ejército y la industria. Además, pasó tres años como presidente de Planet Labs durante su salida a bolsa en 2021. Para founders e inversionistas de LatAm, el caso Stoke muestra que en deeptech la ingeniería no alcanza por sí sola: la red para fundraising, el vínculo con gobierno y la capacidad de ejecución pesan tanto como la tecnología cuando una startup entra en etapa operativa.