TSJ Staff
Galgo, la fintech chilena que financia motos para personas fuera de la banca tradicional (ex-Migrante, 2018), sumó a Uber como inversor en la mayor inversión de capital de su historia. Los fondos irán a financiar las motos de conductores y repartidores de Uber, que arranca en México en 2027 y llega a Chile y Colombia.
Galgo, la fintech chilena que vende y financia motocicletas a personas fuera del sistema bancario tradicional, sumó a Uber como inversor a través de una alianza estratégica.
Es la mayor inversión de capital individual en la historia de Galgo, aunque el monto no se reveló y sus accionistas mantienen el control (BofA Securities asesoró la operación). El dinero financiará una solución a medida para los conductores y repartidores de Uber: arranca en México en el primer trimestre de 2027 y luego llega a Chile y Colombia, más un cuarto país. Es distinto del crédito que Uber ya ofrece con la fintech R2 en México, que es capital de trabajo: Galgo financia la moto en sí.
Galgo nació en 2018 como Migrante, dando la primera línea de crédito formal a los inmigrantes que llegaban a Chile a comprar una moto. En 2023 entró a Colombia comprando la fintech CrediOrbe y se relanzó como Galgo (por el perro veloz), ampliando el foco de los migrantes a todo el segmento no bancarizado. Hoy opera en Chile, México y Colombia, con más del 97% del negocio ya en los dos últimos mercados.
La lideran los co-CEOs Sebastián Parot y Francisco Eterovic (ambos MBA de Harvard y ex McKinsey) y el presidente Diego Fleischmann, fundador de Migrante. Galgo financió a más de 200.000 personas, coloca unas 7.500 motos por mes, factura unos US$100 millones anualizados, crece cerca de 50% al año y alcanzó el punto de equilibrio el último trimestre. Su meta es quintuplicar ingresos a US$500 millones para 2030.
Para Uber, la jugada apunta a bajar la barrera de entrada al reparto: según la compañía, 9 de cada 10 trabajadores de la economía de plataformas no puede acceder hoy a financiamiento para una moto. "Galgo ha construido algo único en la región", dijo Federico Chester, head de desarrollo de negocios de Uber para América Latina. La fintech lleva unos US$100 millones levantados y más de US$350 millones en líneas de crédito, de fondos como Kayyak Ventures, FEN Ventures y el BID.
El mercado le da aire: los préstamos para motos en América Latina movían unos US$10.800 millones en 2025 y podrían llegar a US$15.900 millones en 2030. Y la demanda es despareja: mientras en Chile se venden unas 2.000 motos al mes, en Colombia son 100.000 y en México 150.000. "En México se vende en cuatro o cinco días lo que Chile vende en un año", grafica Eterovic. Su competidor más cercano en financiamiento de activos es Kavak, con su brazo de crédito.