TSJ Staff
Halter, la agtech neozelandesa de collares inteligentes para ganado valuada en US$2.000 millones, eligió Uruguay como su primer mercado en América Latina. Probará su sistema de alambrado virtual durante seis meses con unas 100 vacas Hereford en la estación experimental La Estanzuela de INIA. En marzo levantó una Serie E de US$220 millones liderada por Founders Fund.
La agtech neozelandesa Halter, que fabrica collares inteligentes para ganado y fue valuada en US$2.000 millones en marzo, eligió Uruguay como su primer mercado en América Latina. La compañía firmó un acuerdo de seis meses con el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) para probar su sistema de alambrado virtual con unas 100 cabezas Hereford en la estación experimental La Estanzuela, en Colonia. Según Halter, será la mayor implementación individual de cercado virtual realizada hasta ahora en la región.
El sistema reemplaza las divisiones internas del campo por límites que el productor traza desde una aplicación; el alambrado perimetral se mantiene. Cada animal lleva un collar solar con GPS que emite sonidos y vibraciones cuando la vaca se acerca al límite. Si el animal insiste en cruzarlo, el collar emite un pulso eléctrico que, según la empresa, tiene una décima parte de la intensidad de un alambrado eléctrico. Los collares también registran en tiempo real datos de movimiento, salud, rumia y celo de cada animal.
El piloto forma parte de Converge, la iniciativa que INIA lidera junto a BID Lab y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) para validar soluciones agtech frente al cambio climático. INIA conduce la verificación y medirá la ganancia diaria de peso, el manejo del pastoreo y la adaptación de los animales en campo natural, pasturas mejoradas y alfalfa. Halter aporta los equipos, la instalación y el mantenimiento. La compañía no informó cómo será su esquema comercial en Uruguay; en sus mercados actuales cobra una suscripción mensual por collar.
Halter fue fundada en 2016 en Auckland por Craig Piggott, su CEO, que creció en un tambo de la región de Waikato, estudió ingeniería mecánica en la Universidad de Auckland y trabajó en Rocket Lab antes de lanzar la empresa. Peter Beck, fundador de Rocket Lab, fue uno de sus primeros inversores. En marzo, Halter levantó una Serie E de US$220 millones liderada por Founders Fund, con Blackbird, DCVC, Bond, Bessemer, NewView, Ubiquity, Promus e Icehouse Ventures, y duplicó la valuación de US$1.000 millones de su Serie D de junio de 2025.
Según la compañía, Halter atiende a más de 2.000 productores en Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos, vendió un millón de collares y emplea a más de 400 personas. Desde su llegada a Estados Unidos en 2024, los ganaderos de ese país trazaron 60.000 millas (unos 96.500 kilómetros) de alambrado virtual. Con la Serie E, Halter anunció su entrada a Irlanda y el Reino Unido y la exploración de nuevos mercados en América del Norte y del Sur, y su sitio ya tiene versiones para Uruguay y Argentina.
Uruguay es un punto de partida especialmente relevante para nuestra expansión hacia Latinoamérica. Trabajar con INIA en La Estanzuela no solo nos permite llevar nuestra tecnología a un nuevo entorno productivo, sino también aprender de las características particulares de la ganadería uruguaya y directamente de los productores.