TSJ Staff
Harbor, startup con sede en San Francisco, salió del stealth con una ronda seed de US$10 millones liderada por Base10 Partners, Abstract y 8VC. Su plataforma mide y controla el riesgo de los agentes de IA de una empresa y cubre con un seguro lo que queda. Según la compañía, sus primeros clientes son bancos y aseguradoras de Estados Unidos, Europa y América Latina.
La startup Harbor, con sede en San Francisco, salió del stealth con una ronda seed de US$10 millones liderada por Base10 Partners, Abstract y 8VC, en la que también participaron Restive, NFX, Innovation Endeavors, Kibo Ventures, Masia y MVP Ventures. La compañía mide, mitiga y asegura los riesgos de los agentes de IA. Según Harbor, sus primeros clientes son bancos y aseguradoras de Estados Unidos, Europa y América Latina.
La plataforma de Harbor funciona en dos capas. La primera detecta los agentes de IA de una empresa y mide su riesgo operativo, de seguridad y regulatorio con un marco alineado con el NIST AI RMF y la Ley de IA de la Unión Europea. El sistema contrasta cada decisión de los agentes con las reglas internas de la empresa, bloquea las que las incumplen antes de que se ejecuten y vuelve a medir el riesgo cada vez que cambian el modelo, las herramientas o los datos del agente. La segunda capa es el seguro: Harbor cubre el riesgo que queda después de esos controles.
Harbor apunta a un vacío de cobertura: según la compañía, las pólizas de responsabilidad profesional, ciberriesgo y errores y omisiones tecnológicos cubren las fallas de los empleados. Un agente, en cambio, puede repetir la misma decisión equivocada miles de veces antes de que alguien lo note, y las aseguradoras no tienen historial de siniestros para ponerle precio a ese riesgo. Desde enero de 2026, las aseguradoras de Estados Unidos pueden incluir exclusiones estandarizadas para IA generativa en las pólizas de responsabilidad civil general.
Los cuatro fundadores se conocieron en Stanford. Jesús Santos, CEO, es becario de la Fundación la Caixa y trabajó en Morgan Stanley, McKinsey y Crossmint, una empresa de pagos para agentes de IA. Daniel Elechiguerra estudió en el MIT y en Stanford, y pasó por McKinsey y Citadel. Cristian Bartolomé, magíster en robótica por Stanford, participó en la fundación de Pulsar y Factored. También colaboró con Andrew Ng en el desarrollo del curso Introduction to Machine Learning in Production, de DeepLearning.AI. Luis Botín estudió matemática y ciencias de la computación en Stanford, con foco en seguridad de IA.
Harbor fue fundada en 2026. Eduardo Dávila, ex CEO de Aon para Europa, Medio Oriente y África, se sumó como asesor ejecutivo.
Las empresas necesitan entender el riesgo de sus agentes y, al ritmo actual de adopción y desarrollo, evaluarlo en un momento puntual parece inútil. Hace falta una solución innovadora para gestionar el riesgo en tiempo real.