TSJ Staff
Greg Abel, que asumió en enero como CEO de Berkshire Hathaway en reemplazo de Warren Buffett, hizo su mayor apuesta inmobiliaria: la compra en efectivo de la constructora Taylor Morrison por unos US$8.500 millones. Con ella, Berkshire pasa a ser la cuarta mayor constructora de viviendas de Estados Unidos. Es la primera gran movida de Abel, que arrastra más de US$340.000 millones en caja.
Greg Abel, que asumió en enero como CEO de Berkshire Hathaway en reemplazo de Warren Buffett, hizo su mayor apuesta inmobiliaria: la compra de la constructora de viviendas Taylor Morrison.
La operación, en efectivo, valuó a la empresa en unos US$8.500 millones (US$6.800 millones en capital) y se cerró en julio de 2026. Con ella, Berkshire pasa a ser la cuarta mayor constructora de viviendas de Estados Unidos, detrás de D.R. Horton, Lennar y PulteGroup.
Es la primera gran movida de Abel al frente de la compañía, que arrastra una montaña de caja de más de US$340.000 millones. Buffett, que sigue como presidente, históricamente prefirió los materiales e insumos de la construcción antes que comprar constructoras enteras, así que la jugada marca un cambio de tono.
No es la mayor adquisición de la historia de Berkshire (esa sigue siendo Precision Castparts), pero sí su apuesta más fuerte por la vivienda en Estados Unidos. En paralelo, Abel viene poniendo la caja a trabajar: también sumó una gran participación en Alphabet, dueña de Google.