TSJ Staff
La Marina de EE.UU. publicó una estrategia para construir una flota 'AI-first' y 'weaponizar' datos e inteligencia artificial tras más de un año de trabajo. El plan cubre seis frentes: despliegue de proyectos, gestión de datos, hardware, procesos, alianzas y talento. Llega mientras el programa de IA del Departamento de Defensa ya registra 1.5 millones de usuarios diarios, frente a 80,000 en diciembre de 2025.
La Marina de Estados Unidos publicó una hoja de ruta para “weaponizar” datos e inteligencia artificial y avanzar hacia una flota “AI-first”, después de más de un año de trabajo. La apuesta es operativa: en futuros combates navales, la fuerza que pueda recolectar, procesar y actuar sobre información más rápido podría quedarse con la ventaja decisiva.
La estrategia se organiza en seis frentes. La Marina quiere acelerar el uso de IA eligiendo qué proyectos tienen más potencial para implementarse a gran escala, ordenar cómo reúne, organiza e interpreta datos, y actualizar su hardware para soportar mejor estas capacidades. También planea optimizar procesos internos para que más personas tengan participación y autoridad sobre el uso de datos e IA, al tiempo que profundiza alianzas con industria, academia, el gobierno federal y los aliados y socios de Estados Unidos.
El frente de talento aparece al centro del plan. La Marina prevé reclutar personal con habilidades específicas, expandir el expertise en datos e IA dentro de la fuerza laboral y preparar a sus equipos para un ritmo de cambio tecnológico más acelerado. «Esta estrategia posiciona al Departamento de la Marina para aprender más rápido y combatir mejor que cualquier adversario mediante un despliegue rápido de datos e inteligencia artificial», dijo Hung Cao (secretario interino de la Marina), quien la describió como la hoja de ruta para construir una flota “AI-first”.
El movimiento se alinea con una adopción más amplia de IA dentro de las fuerzas armadas de Estados Unidos. La Marina ya venía invirtiendo en automatización e IA aplicada a la construcción naval, incluido un programa que redujo una tarea de planificación de submarinos de 160 horas a 10 minutos, además de fábricas automatizadas para fabricar piezas de programas de submarinos nucleares. En paralelo, el Ejército prueba IA en su software de combate Next Generation Command and Control, con soldados todavía dentro del circuito de decisión.
En el resto del Pentágono, la IA y la automatización ya se usan para sintetizar y procesar datos, anticipar problemas de munición, suministro y mantenimiento, y reducir la carga cognitiva de tareas administrativas. Según la información difundida, el programa de IA del Departamento de Defensa registró 1.5 millones de usuarios diarios el mes pasado, frente a 80,000 en diciembre de 2025. Para la Marina, esa velocidad de adopción refuerza la idea de que, en la era digital, la superioridad depende cada vez más de convertir información en decisiones más rápidas.