TSJ Staff
Matías Woloski, cofundador y CTO de Auth0 (el unicornio argentino de identidad digital que Okta compró por US$6.500 millones en 2021), dejó atrás el software de Silicon Valley y se instaló en la zona de Punta del Este, donde emprendió un giro radical. Su proyecto, Portal Bosque, es un espacio cultural y de aprendizaje para familias (sus fundadores insisten en que no es una escuela), inspirado en su convicción de que se aprende mejor haciendo proyectos que escuchando clases.
Matías Woloski construyó uno de los mayores éxitos tecnológicos de la Argentina y, en la cima, cambió de juego. Cofundador y CTO de Auth0, el unicornio de identidad digital, dejó atrás el software de Silicon Valley, se instaló en la zona de Punta del Este y se metió en un desafío inesperado: repensar cómo aprendemos.
El punto de partida no es menor. Auth0, que Woloski fundó junto a Eugenio Pace, se convirtió en uno de los mayores nombres tecnológicos surgidos de la Argentina y fue comprado por la estadounidense Okta por US$6.500 millones en 2021, una de las salidas más grandes de la historia del ecosistema local.
Su nuevo capítulo se llama Portal Bosque, un espacio cultural y de aprendizaje que abrió en 2023 en la zona de Punta del Este. No es una escuela (sus fundadores lo subrayan), sino una suerte de club de familias que combina naturaleza, tecnología y cultura. Detrás hay una convicción de Woloski sobre cómo debería enseñarse: que se aprenda haciendo, pasando la mayor parte del tiempo en proyectos, probando y equivocándose, en lugar de escuchar clases.
El caso encaja en un patrón cada vez más visible en la región: fundadores que, tras una gran salida, no se retiran sino que reinvierten su energía y su capital en nuevos problemas, muchas veces lejos del software. De crear un unicornio a repensar cómo aprendemos, el arco de Woloski dice algo sobre lo que buscan los emprendedores latinoamericanos después del cheque.