TSJ Staff
Naran, una fintech de movilidad con sede en Dubái, levantó US$10 millones (capital y deuda) de la firma emiratí Landel para financiar vehículos a conductores de apps en América Latina y África. Compra autos y motos y se los entrega a conductores en alquiler con opción a compra, apuntando a choferes que no acceden a crédito bancario. La fundaron en 2025 dos ex ejecutivos de Yango.
Naran, una fintech de movilidad con sede en Dubái, levantó US$10 millones para financiar vehículos a conductores de apps de movilidad en América Latina y África.
La ronda, una mezcla de capital y deuda, la puso la firma emiratí Landel. Naran compra autos y motos directamente a los fabricantes y se los entrega a conductores independientes en un esquema de alquiler con opción a compra de 12 a 60 meses, al cabo del cual el vehículo queda para el conductor. Ataca un hueco concreto: los choferes de apps que no acceden a un crédito bancario por tener ingresos irregulares.
La fundaron en 2025 Bayaskhalan Alexeev y Alexander Gubarev, dos ex ejecutivos de Yango que habían armado sus operaciones de movilidad en la región y en África. Naran trabaja con plataformas como Yango e inDrive y hoy opera en Colombia, Perú, Senegal y Costa de Marfil, con su desembarco en Paraguay previsto para septiembre de 2026.
El modelo replica el camino que abrió en África la nigeriana Moove, que financia autos a choferes de apps y ya levantó cientos de millones. Naran apuesta a hacerlo desde el arranque en dos continentes, con la meta de desplegar miles de vehículos hacia 2030.