TSJ Staff
Nvidia estaría en conversaciones iniciales para comprar Reflection AI, la startup estadounidense de modelos de IA abiertos, o para aumentar su inversión en ella, según trascendió el 10 de octubre. Entre las opciones figura un acquihire, que evitaría una revisión regulatoria larga. Nvidia ya aportó unos US$800 millones a la compañía, que en 2026 cerró una ronda a una valuación previa de US$25.000 millones.
Nvidia estaría en conversaciones iniciales para comprar Reflection AI, la startup estadounidense que desarrolla modelos de IA de pesos abiertos, o para aumentar su inversión en ella. La información trascendió el 10 de octubre a partir de fuentes cercanas a la negociación. Un acuerdo podría cerrarse en las próximas semanas, aunque las conversaciones todavía pueden caerse. Ninguna de las dos compañías confirmó la negociación.
Sobre la mesa habría tres caminos: una compra total, una participación mayor (posiblemente acompañada de más chips y capacidad de cómputo) o un acquihire, en el que Nvidia contrataría al equipo de Reflection AI y licenciaría su tecnología sin tomar el control de la empresa. Esta última estructura evitaría, en principio, una revisión antimonopolio extensa. Nvidia ya usó ese esquema en diciembre de 2025 con Groq, la startup de chips de inferencia: licenció su tecnología en un acuerdo que, según trascendió, rondó los US$20.000 millones. Además, sumó al fundador y CEO de Groq, Jonathan Ross, y a otros ejecutivos.
Nvidia ya es uno de los principales inversores de Reflection AI. Lideró su ronda de US$2.000 millones en octubre de 2025, a una valuación de US$8.000 millones, con un aporte de unos US$800 millones. En 2026, la startup cerró una nueva ronda a una valuación previa de US$25.000 millones. Entre sus inversores también figuran Sequoia, Lightspeed y DST Global.
Reflection AI fue fundada en 2024 por Misha Laskin, su CEO, que lideró el modelado de recompensas del proyecto Gemini en Google DeepMind, y por Ioannis Antonoglou, su CTO, cocreador de AlphaGo en el mismo laboratorio. La compañía empezó con agentes de programación autónomos y luego se propuso construir modelos abiertos de frontera, una alternativa estadounidense a los modelos chinos como DeepSeek y Kimi.
El 5 de octubre, Reflection AI presentó Beam, su primer modelo abierto, cuyos pesos prevé publicar este mes. Se trata de una arquitectura de mezcla de expertos con 501.000 millones de parámetros (23.000 millones activos por token), orientada a programación, razonamiento y tareas de agentes. Beam se entrenó en sistemas GB300 de Nvidia que la startup alquila a SpaceX en el centro de datos Colossus 2, en Memphis, con un contrato de hasta US$6.300 millones.