TSJ Staff
PayPal recibió una oferta de Stripe y Advent International que la valora en más de US$53.000 millones y paga US$60,50 por acción en efectivo, un 28% sobre el último cierre. La estructura combina casi US$50.000 millones de deuda bancaria y US$17.000 millones de equity con participación de Block. La acción subió más de 14% tras conocerse la propuesta.
PayPal quedó en el centro del mercado tras recibir una propuesta de compra de Stripe y Advent International que la valora en más de US$53.000 millones. La oferta plantea US$60,50 en efectivo por acción, con un premio de 28% frente al cierre previo, y disparó la acción de la compañía más de 14% una vez conocida la noticia.
El armado financiero combinaría casi US$50.000 millones de financiamiento bancario comprometido con una tenencia repartida en partes iguales entre Stripe y Advent. Block también figura dentro de la operación: junto con ambos compradores aportaría US$17.000 millones en equity. El directorio de PayPal discutiría la propuesta tan pronto como el 20 de julio, aunque por ahora no había una respuesta formal de la empresa.
La oferta llega mientras PayPal intenta corregir una etapa de menor dinamismo. Antes del anuncio, la acción acumulaba una caída de 19% en el año y la compañía había entregado una guía de ganancias para 2026 que no convenció al mercado. Ese telón de fondo ayuda a explicar por qué una propuesta de este tamaño mueve tan rápido la conversación sobre el futuro del negocio.
Stripe fue fundada en 2010 por Patrick Collison (cofundador) y John Collison (cofundador), y habría venido evaluando una compra de PayPal desde febrero. PayPal tiene su origen en Confinity, creada en 1998 por Peter Thiel (cofundador), Max Levchin (cofundador) y Luke Nosek (cofundador); en 2000 se fusionó con X.com y adoptó el nombre PayPal en 2001. Stripe había sido valuada en alrededor de US$159.000 millones.
Si avanza, la operación quedaría entre las más grandes que haya visto el sector fintech global. También concentraría más infraestructura de pagos en un grupo reducido de jugadores con presencia internacional, algo que podría tener impacto en pagos transfronterizos, e-commerce y procesamiento para comercios en mercados donde PayPal y Stripe ya operan, incluida América Latina.