TSJ Staff
Adam Becker advirtió que el polvo marciano, fino y tóxico, puede contaminar trajes, agua, comida y cualquier hábitat, un riesgo directo para la idea de Elon Musk de crear una ciudad autosustentable en Marte. El desafío se suma a un viaje de 6 a 9 meses, radiación, baja gravedad y una atmósfera casi irrespirable. SpaceX incluso ató 1,000M USD en acciones a la meta de una colonia de 1 millón de humanos.
La visión de Elon Musk de construir una ciudad autosustentable en Marte enfrenta un obstáculo mucho menos vistoso que los cohetes: el polvo marciano tóxico. Adam Becker, astrofísico y periodista científico, planteó que ese material es tan fino y persistente que podría colarse en los trajes, el agua, la comida y el cuerpo de los astronautas, complicando cualquier intento de colonización permanente.
«La tierra en Marte es tóxica. Es un polvo muy fino, así que va a estar ahí, y se meterá en el agua. Se meterá en la comida, y se meterá en tu cuerpo», dijo Adam Becker, astrofísico y autor de "More Everything Forever", en el podcast "Power User" de Taylor Lorenz.
Becker agregó que el problema operativo es difícil de esquivar porque el polvo se adheriría a los trajes espaciales y terminaría contaminando cualquier hábitat construido en la superficie o bajo tierra. Incluso los refugios subterráneos, una de las alternativas que se suelen mencionar para proteger a los colonos de la radiación, no resolverían ese frente. Según su evaluación, ese punto fue suficiente para hacerle dudar de que una colonia humana en Marte realmente llegue a ocurrir.
A eso se suma una lista larga de barreras técnicas previas. El viaje a Marte tomaría entre 6 y 9 meses, con exposición a radiación e ingravidez prolongada, y una vez en destino los colonos enfrentarían baja gravedad, una atmósfera virtualmente imposible de respirar y el desafío logístico de levantar un asentamiento permanente. Alexei Filippenko, profesor de astronomía en la University of California, Berkeley, sostuvo que una colonia autosustentable en Marte “no es teóricamente imposible”, pero sería mucho más difícil y llevaría mucho más tiempo de lo que Musk imagina. También advirtió que siguen abiertos obstáculos biológicos, como dar a luz y crecer en un entorno de baja gravedad.
El debate pega sobre una meta explícita de SpaceX: convertir a la humanidad en una especie multiplanetaria. El board de la compañía prometió otorgar 1,000M USD en acciones si Musk logra crear una colonia de 1 millón de humanos en Marte. Musk ha presentado a Starship como el vehículo que eventualmente transportará carga y colonos hacia esa ciudad, y en el pasado también planteó ideas de terraformación a partir de gases atrapados en los casquetes de hielo del planeta.
Becker cree que ese escenario está mucho más cerca de un puesto remoto de investigación que de una ciudad viable. Su argumento es que en Marte no hay suficiente material para crear una atmósfera respirable y que harían falta cantidades masivas de aire y agua traídas desde la Tierra, algo para lo que no ve una vía práctica. En su descripción, la vida marciana sería la de unas pocas decenas de personas viviendo en túneles subterráneos y casi sin salir al exterior, una imagen bastante distinta de la colonia autosustentable que Musk presenta como respaldo de la civilización humana.