TSJ Staff
Xiaohongshu, conocida fuera de China como RedNote, llegó a 350 millones de usuarios activos mensuales en mayo y se volvió un canal clave para decidir viajes dentro del país. La empresa prepara una IPO confidencial en Hong Kong con debut posible hacia fines de 2026. Su influencia ya mueve fotógrafos, comercios y ciudades que se vuelven virales.
Xiaohongshu, la red social china conocida internacionalmente como RedNote, ya tiene peso directo sobre cómo se planifican viajes dentro del país. La plataforma reportó 350 millones de usuarios activos mensuales en mayo, por encima de los 300 millones de un año atrás, y la empresa detrás de la app avanza con una posible IPO en Hong Kong que podría concretarse hacia fines de 2026.
La app nació como un espacio de recomendaciones y contenidos de estilo de vida, pero hoy también funciona como guía visual para el turismo doméstico. Su formato combina fotos, videos y transmisiones en vivo, con una experiencia que suele compararse con Pinterest y que le valió el apodo de “Instagram chino”. En lugares como Shichahai, en Beijing, parte del recorrido turístico ya incluye producir imágenes pensadas para circular dentro de la propia plataforma.
Ese comportamiento ya tiene impacto económico fuera de la pantalla. En varios puntos turísticos, los retratos arrancan desde 10 yuanes (u$s1,47), aunque la presión competitiva entre fotógrafos y camarógrafos empuja precios más bajos. El contexto ayuda: en el último año China registró más de 6.500 millones de viajes domésticos, un alza superior al 16% interanual.
La viralidad de RedNote también cambió el mapa de destinos. Zibo, una ciudad industrial de Shandong, empezó a recibir una ola de visitantes después de que sus brochetas de barbacoa se volvieran tendencia en la app. Pero esa misma dinámica trae fricciones: algunos lugares enfrentan saturación turística, varios negocios quedan demasiado expuestos a la visibilidad que obtienen en la plataforma y crecieron las críticas a publicaciones patrocinadas de influencers gastronómicos que luego no cumplen con la expectativa generada.
Fuera de China, la aplicación apareció con más fuerza en el radar durante la discusión sobre el futuro de TikTok en Estados Unidos, cuando miles de usuarios norteamericanos —presentados como “refugiados” de TikTok— abrieron cuentas allí. Para founders y operadores de turismo, hospitality y creator economy en LatAm, el caso muestra cómo una red social de lifestyle puede convertirse en canal de descubrimiento, demanda y monetización offline, pero también en un punto de dependencia para ciudades y comercios.