TSJ Staff
Satya Nadella, CEO de Microsoft, criticó a laboratorios como Anthropic por respaldar el entrenamiento con datos públicos y después restringir la destilación de modelos. También sostuvo que muchas empresas entregan datos propios a proveedores líderes y luego pagan por volver a usar esa inteligencia. El cruce vuelve a poner el foco en quién captura el valor del aprendizaje en la IA empresarial.
Satya Nadella salió a cruzar a los fabricantes de modelos fundacionales por una práctica que, a su juicio, tiene una doble vara. En una publicación en X del domingo, el CEO de Microsoft cuestionó que parte de la industria defienda el uso de datos públicos para entrenar IA, pero ponga límites estrictos cuando otros intentan usar destilación, es decir, entrenar un modelo más chico a partir de las respuestas de uno más potente.
«Aunque hace falta la gran innovación que surge de que los proveedores de modelos tengan derechos de fair use para entrenar modelos con datos públicos, me parece irónico que el statu quo sea luego imponer términos restrictivos a la destilación y reservarse el derecho de aprender del uso y de los datos de interacción de los clientes», escribió Nadella.
El planteo de Microsoft va más allá de una discusión técnica. Nadella sostuvo que, si el aprendizaje fluye en un solo sentido, los dueños de la infraestructura terminan capturando la mayor parte del retorno económico mientras quienes generan conocimiento quedan afuera. También advirtió que muchas empresas entregan datos propietarios a modelos líderes y después siguen pagando por acceder a esas capacidades, por lo que recomendó construir infraestructura propia, hacer evaluaciones internas y sostener un learning loop controlado por la empresa.
La crítica pega en un punto sensible para todo el mercado de IA. Anthropic, OpenAI y Google DeepMind entrenan sistemas como Claude, ChatGPT y Gemini con textos, imágenes y otros materiales disponibles públicamente, mientras varios autores y compañías los llevaron a tribunales por el uso no consentido de contenido para entrenamiento. En paralelo, esos mismos laboratorios intentan frenar que terceros extraigan capacidades de sus modelos con técnicas de destilación.
Aunque Nadella no mencionó nombres, el comentario aparece después de que Dario Amodei, CEO de Anthropic, acusara este año a fabricantes chinos de modelos de usar Claude para entrenar sus propios sistemas. El mes pasado, Anthropic envió una carta a los senadores Tim Scott y Elizabeth Warren en la que afirmó que Alibaba había ejecutado “el mayor ataque de destilación conocido” contra la compañía hasta ahora. Alibaba no había respondido públicamente a esa acusación en ese momento. Para los compradores corporativos, la discusión ya no pasa solo por qué modelo rinde mejor, sino por quién conserva los datos, las evaluaciones y el aprendizaje acumulado dentro de la organización.