TSJ Staff
SpaceX puso a Starship en órbita por primera vez y desplegó 26 satélites Starlink V3, la primera carga comercial del cohete. Un motor de la nave se apagó antes de tiempo en el ascenso y la compañía cortó la misión por precaución tras poco más de tres horas, de las casi diez previstas.
SpaceX puso por primera vez en órbita a Starship, el cohete más grande y potente jamás construido, y desplegó 26 satélites Starlink V3, la generación más avanzada de su red de internet satelital. El vuelo 14 despegó el lunes 28 de septiembre desde Starbase, Texas, y llegó a la órbita unos 26 minutos después, a unos 275 kilómetros de altura y a una velocidad de 28.000 km/h. La misión estaba planeada para durar casi diez horas y seis vueltas a la Tierra, pero la compañía la cortó tras poco más de tres.
Uno de los motores de la nave se apagó antes de tiempo durante el ascenso, pero como ya no era necesario para llegar a la órbita, los controladores siguieron con el plan. Tras liberar los satélites, SpaceX aprovechó el primer punto de control programado para terminar el vuelo por precaución, a raíz de esa falla. La nave amerizó en el Pacífico, al norte de Hawái, a las 3 horas y 9 minutos del despegue; el plan original preveía hacerlo cerca de Chile. Aun así, la compañía da el vuelo por exitoso: cumplió sus dos objetivos principales.
Los 26 satélites son la primera carga de Starship que genera ingresos. Según SpaceX, cada V3 está diseñado para 1 Tbps de capacidad de bajada y 160 Gbps de subida, unas 10 y 22 veces más, respectivamente, que la generación V2. Los nuevos satélites se suman a unos 11.000 Starlink en servicio y empezarían a atender clientes en pocas semanas. En la región, Starlink ya firmó acuerdos como el de conectar 6.000 escuelas argentinas.
Llegar a la órbita también es un requisito para el programa Artemis de la NASA, que eligió a Starship como uno de sus dos alunizadores. Artemis III, prevista para mediados de 2027 en el mejor de los casos, será un ejercicio de acoplamiento en órbita terrestre entre la cápsula Orion con astronautas, el módulo Blue Moon de Blue Origin y Starship. En Artemis IV, no antes de 2028, los astronautas bajarían a la Luna en el módulo que esté listo primero.
Starship, de 124 metros, fue diseñado para ser totalmente reutilizable. Según lo que muestren los datos de este vuelo, el próximo Starship podría volver a Starbase para que lo atrapen los brazos mecánicos de la torre; si la maniobra funciona, SpaceX volvería a volar esa nave a fin de año o a principios de 2027.