TSJ Staff
BioPlaster Research, la startup de Yucatán que convierte sargazo en bioplásticos, está terminando de instalar una fábrica en Mérida para producir sobres de e-commerce, film y espumas que reemplazan al unicel. Espera vender sus primeros productos en unos dos meses. Compra el sargazo a comunidades de Puerto Morelos. Según su CEO, con la ronda puente que está por cerrar, la inversión acumulada de la compañía rondará los US$1,5 millones.
BioPlaster Research, la startup de Yucatán que convierte sargazo en bioplásticos, está terminando de instalar una fábrica en Mérida, donde también opera su laboratorio. La maquinaria, importada de China, le permitirá fabricar sobres para comercio electrónico y escalar la producción de film tipo playo y de espumas que reemplazan al unicel. Según su CEO, Andrea Bonilla Brunner, la compañía espera vender sus primeros productos a base de sargazo en unos dos meses, primero en el mercado mexicano; su objetivo es trabajar con empresas multinacionales.
La startup extrae del sargazo, el alga invasora que cada año cubre las costas del Caribe mexicano, compuestos como alginatos y celulosa con los que fabrica materiales compostables. Su catálogo incluye la espuma amortiguadora GreenShell, películas flexibles que sustituyen bolsas de polipropileno y desarrollos para la industria textil. Según la compañía, sus materiales resisten mejor la perforación, el rasgado y el agua que el papel kraft que se usa en los envíos de e-commerce, y pueden ser transparentes. Como los materiales biodegradables suelen costar más que el plástico convencional, con la fábrica la startup apunta a competir en precio con las bolsas de kraft.
El sargazo llega de Puerto Morelos, en Quintana Roo, donde comunidades costeras lo recolectan, secan y trituran para vendérselo a la startup. BioPlaster Research también explora otras biomasas residuales: trabaja con tequileras de Jalisco para aprovechar el bagazo de agave y desarrolla con otra empresa espumas florales biodegradables.
Desde 2022, la compañía cerró rondas presemilla y semilla y, según su CEO, está por cerrar una ronda puente con la que su inversión acumulada rondará los US$1,5 millones. Entre sus inversores figura la red de inversoras ángeles Epic Angels, que a fines de 2025 hizo en BioPlaster su primera inversión en México. La startup también está por recibir una subvención del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y prepara otra ronda para ampliar su planta de Puerto Morelos y procesar sargazo. Hoy tiene 12 integrantes, 11 de ellos investigadores.
BioPlaster Research fue fundada a fines de 2019 por Andrea Bonilla Brunner (CEO), licenciada en Nanotecnología e Ingeniería Molecular por la Universidad de las Américas Puebla y doctora en Física por la Universidad de Oxford, donde investigó biomateriales a base de algas, y Daniel Ruiz Guido (CMO), ingeniero con perfil de negocios. La compañía se constituyó en Estados Unidos en 2022. En 2024, 3M incluyó a Bonilla Brunner entre sus 25 Mujeres en la Ciencia.
Estamos trabajando con comunidades para usar el sargazo que llega a sus playas. La idea es ayudar a estas comunidades que no tienen el apoyo de Cancún, del gobierno, ni la infraestructura tan grande de los hoteleros de la Riviera Maya para hacerse cargo del sargazo que llega a sus playas.