TSJ Staff
Boston Dynamics está probando a Spot como repartidor: el robot viaja en camiones, baja en cada parada y deja paquetes en la puerta con una cinta transportadora. La empresa busca automatizar el “porch gap”, los últimos 50 pies de la entrega, y ya conversa con grandes compañías logísticas para hacer pilotos. El foco está en un tramo que todavía suele requerir intervención humana.
Boston Dynamics está probando a Spot como repartidor. La empresa está testeando una versión de su robot con forma de perro para que viaje dentro de camiones de reparto, baje en cada parada y deje paquetes en la puerta de los clientes. En un video publicado por la compañía el martes, se ve a un trabajador humano cargar los paquetes en una cinta transportadora integrada al robot antes de que Spot avance hasta las casas y los deposite en la entrada.
El objetivo es resolver el tramo más difícil de automatizar en la entrega: el paso entre el vehículo y la puerta. Boston Dynamics lo llama “porch gap”. “Gran parte de la logística ya está automatizada, pero creemos que la frontera final de la automatización logística son esos últimos 50 pies”, dijo Marco da Silva (vicepresidente y gerente general de Spot) en un comunicado difundido el martes.
La compañía dijo que ya está en conversaciones con grandes compañías logísticas para probar a Spot en entregas. Hasta ahora, el robot había sido utilizado en otras aplicaciones, desde seguridad hasta inspecciones de obra, por lo que este test lo mueve hacia un caso de uso más cercano a una operación masiva de última milla.
Ese último tramo sigue siendo uno de los cuellos de botella de la automatización. El año pasado, Tony Xu (CEO de DoorDash) señaló que cargar entregas en vehículos autónomos y moverlas desde la vereda hasta la puerta son tareas complejas. Según Xu, es una parte de la operación que los trabajadores humanos todavía navegan con más facilidad que los robots.
DoorDash ya usa Dot, su robot autónomo de reparto, en Arizona. La empresa había explicado que ese dispositivo, de tamaño similar a un cochecito, puede pasar por marcos de puertas y moverse por superficies donde un auto de tamaño completo no entra, una ventaja para recoger y entregar artículos directamente en la puerta. Frente a ese enfoque, Spot apuesta por otro formato: acompañar a los camiones y automatizar la entrega final sin reemplazar todo el vehículo.