Columnista de Opinión
El viernes 30 de octubre venció el plazo para que las empresas cripto que ya operaban en Brasil pidieran al Banco Central la autorización como prestadoras de servicios de activos virtuales. Hasta esa tarde, 62 empresas habían presentado su pedido, según un monitor privado de la firma Cainvest. Entre las que pidieron o confirmaron que lo harían están Binance, Coinbase, Mercado Bitcoin, Ripio, Nubank e Itaú. Quien no la pidió tiene 30 días para dejar de prestar los servicios regulados.
Venció el viernes 30 de octubre el plazo para que las empresas cripto que ya operaban en Brasil pidieran al Banco Central (BCB) la autorización como prestadoras de servicios de activos virtuales (PSAV). La lista final mezcla exchanges globales, bancos, fintechs y startups locales. Hasta la tarde del viernes, 62 empresas habían presentado su pedido, según el monitor privado SPSAV de la firma Cainvest: eran 38 el jueves, y la lista oficial del BCB tenía apenas siete a fines de septiembre, cuando el regulador esperaba entre 100 y 150.
Entre las que presentaron el pedido o confirmaron que lo harían están Binance, Coinbase, OKX, Bybit, Ripple, la bolsa brasileña B3, Coins.xyz, BLOX Trade, Foxbit, Onda Finance, Urban, Crown, Nubank, Bradesco e Itaú, además de Mercado Bitcoin y Ripio, que presentaron sus pedidos días antes del cierre. Liqi, Lumx, Inter, Avenia, Revolut y Bloquo lo anunciaron por sus propios canales, y el monitor suma, entre otras, a Banco BS2, Stark Bank, Grupo Braza, RedotPay Brasil y las argentinas Manteca y Belo. Los bancos ya autorizados, como Itaú e Inter, no piden una licencia nueva: comunican al regulador que operarán con cripto. La fintech británica Revolut, que figura entre las que anunciaron su pedido, suspendió la venta de cripto a sus clientes brasileños y mantiene sus demás servicios en el país.
Quien presentó el pedido puede seguir operando hasta que el BCB resuelva, y quien no lo hizo tiene 30 días para dejar de prestar los servicios regulados. El pedido no garantiza la licencia: el proceso tiene dos etapas y el regulador ya rechazó uno, el de Higher Global. Las autorizadas pasarán a ser instituciones Tipo 3, con exigencias de capital mínimo, estructura de gestión, normas contables, reportes periódicos al regulador y reglas de divulgación. El marco surge de la ley cripto de 2022 y de las resoluciones 519, 520 y 521 del BCB, publicadas en noviembre de 2025 y vigentes desde el 2 de febrero.
Antes de las nuevas reglas operaban en Brasil unas 200 empresas cripto, según la Asociación Brasileña de Criptoeconomía (ABcripto). Varias plataformas eligieron salir u operar a través de socios con licencia, con el modelo de crypto as a service: Bitso dejó de atender a sus clientes minoristas brasileños y los migró a Mercado Bitcoin, y NovaDAX ofreció a sus clientes retirar sus fondos. Mercado Bitcoin, que ya tiene una corredora regulada, igual pidió la autorización para su exchange original, donde concentra la mayor parte de sus clientes.
Esperamos que el diálogo continuo con el Banco Central nos permita ofrecer, en el futuro cercano, otros productos que fueron discontinuados para cumplir con la regulación vigente, de forma que los usuarios brasileños tengan acceso a las mismas oportunidades que se ofrecen a nivel global.