TSJ Staff
Cognition, la startup detrás de Devin, el agente de inteligencia artificial que programa software de forma autónoma, levantó más de US$2.000 millones en una ronda Serie E que la valúa en US$48.000 millones. La lideraron Andreessen Horowitz y Accel, con un sindicato enorme que incluye a Founders Fund, General Catalyst, Benchmark, Lightspeed y NVIDIA, entre muchos otros.
El salto es vertiginoso. En septiembre de 2025 valía US$10.200 millones; en mayo de 2026, unos US$26.000 millones; ahora, US$48.000 millones. Es decir, casi duplicó su valuación en cuatro meses y la multiplicó por más de cuatro en un año, para una empresa que se fundó apenas en noviembre de 2023.
Los números de negocio acompañan. Cognition reporta una facturación anualizada de alrededor de US$900 millones, casi el doble de los US$492 millones que declaraba en mayo. Su uso en empresas se multiplicó por más de diez desde principios de año, y entre sus clientes figuran Citi, Goldman Sachs, Mercedes-Benz, Santander y hasta el Ejército y la Armada de Estados Unidos.
Devin no es un copiloto que sugiere líneas de código, sino un "ingeniero" autónomo al que se le asignan tareas y que investiga incidentes, detecta vulnerabilidades y ejecuta automatizaciones. Cognition sumó además a Windsurf, el editor de código con IA que compró en julio de 2025, después de que Google se llevara a sus fundadores en un acuerdo de talento y de que se cayera una oferta de compra de OpenAI.
La compañía la fundaron Scott Wu (CEO), Steven Hao (CTO) y Walden Yan (CPO), tres campeones de programación competitiva, y tiene sede en San Francisco. Con el nuevo capital busca escalar Devin en las empresas y abrir oficinas por el mundo, en una carrera por los agentes de programación que la enfrenta a Cursor, GitHub Copilot, Claude Code de Anthropic y Codex de OpenAI.