TSJ Staff
La startup brasileña Sharpi levantó una ronda semilla de US$4 millones liderada por los fondos NXTP y ONEVC, con Clocktower Ventures y MAYA Capital. Su copiloto de inteligencia artificial se conecta al WhatsApp de los vendedores, interpreta los pedidos que llegan como texto, audio o imagen y los vuelca ordenados al ERP. Apunta al comercio mayorista y ya trabaja con más de 20 clientes.
La startup brasileña Sharpi levantó una ronda semilla de US$4 millones para llevar al sistema de gestión (ERP) de las empresas las ventas que hoy ocurren, sueltas, por WhatsApp. La lideraron los fondos NXTP y ONEVC, con la participación de Clocktower Ventures y MAYA Capital.
La plataforma es un copiloto de inteligencia artificial que se conecta al WhatsApp de cada vendedor, sigue en silencio las conversaciones con los clientes e interpreta los pedidos y cotizaciones que llegan como texto, audio, imagen o archivo, y los vuelca automáticamente, ya ordenados, al ERP, sea SAP, Totvs o Sankhya. Además sugiere productos, reactiva clientes inactivos y hace el seguimiento. Según la empresa, procesar un pedido grande pasa de unas ocho horas a unos treinta minutos.
La apuesta es al comercio mayorista, donde buena parte de las ventas de distribuidores e industrias se cierra por chat y nunca entra a los sistemas. Sharpi pasó de unos 6 a más de 20 clientes activos, entre ellos Mantiqueira Brasil y Bidfood; dice haber procesado más de US$370 millones en transacciones y tener contratados US$720.000 de ingresos recurrentes anuales, con la meta de llegar a US$8 millones en 2027.
Los US$4 millones irán sobre todo a agrandar el equipo de ingeniería en los próximos meses, a sumar gente en las áreas comercial y de operaciones, y a construir una nueva camada de agentes de IA más autónomos, capaces de generar demanda, procesar pedidos y reactivar clientes por su cuenta.
Sharpi la fundaron en 2023 Kim Rawicz, su CEO, que antes de la tecnología venía del mundo gastronómico y llegó a manejar una distribuidora de brownies, y Alexandre Philippi, el ingeniero a cargo de la tecnología, formado en la Apple Developer Academy. Antes de esta ronda, la empresa había levantado una previa de alrededor de US$1,2 millones con ángeles como André Street, de Stone, y los fundadores de VTEX.