TSJ Staff
La Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, que Claudia Sheinbaum envió al Congreso con el Paquete Económico 2027, obligaría a bancos e instituciones financieras a aceptar la CURP digital para abrir cuentas a distancia. También permitiría que Hacienda defina sectores, como gasolineras y casetas, donde solo se acepte pago digital.
La Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, que la presidenta Claudia Sheinbaum envió al Congreso con el Paquete Económico 2027, obligaría a bancos e instituciones financieras a aceptar la CURP digital para abrir cuentas a distancia y contratar servicios financieros. Para los usuarios sería voluntaria. La iniciativa se analiza en la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados y todavía no fue aprobada.
Para abrir una cuenta de forma remota hace falta un mecanismo que confirme que la persona es quien dice ser, explicó José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones. La ley prevé dos mecanismos: la CURP digital y el Expediente Digital Ciudadano, que reúne documentos oficiales en formato digital. Según Peña Merino, a partir de conversaciones entre Hacienda, la Asociación de Bancos de México y el Banco de México, el límite de las cuentas más simples podría subir de 25.000 pesos (unos US$1.440) hasta 135.000 pesos (unos US$7.800) cuando los fondos lleguen por transferencia digital, porque hoy ese tope está pensado para depósitos en efectivo. Othón Moreno, del Banco de México, explicó que el esquema funciona por niveles de cuenta: la apertura es más sencilla cuando los montos, y por lo tanto los riesgos, son menores.
La ley también permitiría que Hacienda defina sectores donde el pago digital sea el único aceptado. Los primeros serían las gasolineras y las casetas de peaje, aunque en contingencias seguirían obligadas a aceptar efectivo. Cada regulador fijaría las reglas y los plazos de su sector, y la lista se conocería dentro de los 15 días hábiles posteriores a la aprobación. Los tres niveles de gobierno estarían obligados a aceptar pagos digitales en sus trámites, y el Banco de México sumaría facultades sobre sus sistemas de pago SPEI, CoDi y DiMo. La meta es que el 50% de los pagos sea digital en 2027: hoy el 85% de las compras de hasta 500 pesos (unos US$29) se paga en efectivo, y el 63% de los adultos de 18 a 70 años tenía una cuenta de ahorro formal en 2024, según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera.
La Asociación de Bancos de México recibió bien la CURP digital, y la Asociación FinTech México pidió neutralidad tecnológica y plazos graduales. Nu y Mercado Pago también pidieron plazos de implementación graduales, Clip pidió neutralidad tecnológica y Mercado Pago, además, que la CURP digital conserve su carácter opcional. En 2025, México Evalúa advirtió sobre los riesgos de privacidad y ciberseguridad de la CURP biométrica, en la que se apoya la CURP digital.
Quien quiera tener una CURP digital como una identificación puede obtenerla, quien no quiera puede no obtenerla, pero si un particular la presenta con un mecanismo de identificación, es obligatoria, su aceptación.