TSJ Staff
Monashees, uno de los mayores fondos de venture capital de Brasil, abrió una oficina en Silicon Valley, su tercera sede tras São Paulo y Ciudad de México, para acercar a sus fundadores a la frontera de la IA. Fundado en 2005, ya desplegó un fondo de US$370M en unas 35 empresas.
Monashees, uno de los principales fondos de venture capital de Brasil, abrió una oficina en Silicon Valley para acercar a sus fundadores latinoamericanos a la frontera de la inteligencia artificial.
Es su tercera sede, después de la central en São Paulo y la de Ciudad de México. Al frente quedó la socia Fabiola Quinzaños, que se mudó desde México, y el fondo sumó al investigador de IA Andrés Campero, doctorado en el MIT, para conectarse con la diáspora científica del Valle. La tesis: con la IA avanzando a una velocidad que redefine industrias, los fundadores necesitan estar cerca del talento y el capital, aunque mantengan sus equipos técnicos en la región.
Fundado en 2005 por Eric Acher (ex General Atlantic) y Fabio Igel, Monashees fue la primera plataforma de venture capital de etapa temprana de Brasil, nacida cuando casi no existía la industria local. Hoy gestiona más de US$430 millones, respaldó a más de 140 empresas y unos 300 fundadores.
Su palmarés incluye a 99, Loggi, Rappi, Neon y Loft; su salida más resonante fue 99, la app de movilidad que la china Didi tomó en 2018 en una operación que la valuó en torno a los US$1.000 millones. Alrededor del 30% de su portfolio son empresas latinoamericanas que se volvieron globales, y un 20% ya opera desde Estados Unidos.
En IA, su cartera incluye a Tractian (mantenimiento predictivo), Music.AI, la plataforma de pagos Yuno y el asesor financiero Astor. Con la oficina en el Valle, apuesta a que su próxima camada de startups nazca pensando en escala global desde el día uno.