TSJ Staff
NeoSpace, una startup brasileña de infraestructura de datos para IA, negocia una ronda de hasta US$250 millones a una valuación de US$1.250 millones, que la haría unicornio en menos de tres años (la operación no está cerrada). Desarrolla Large Data Models para que las empresas procesen datos para IA. La fundaron en 2024 en Uberlândia ex ejecutivos de Zup; su cliente principal es Itaú.
NeoSpace, una startup brasileña de infraestructura de datos para inteligencia artificial, negocia una ronda de hasta US$250 millones a una valuación de US$1.250 millones, que la convertiría en unicornio en menos de tres años. La operación está en negociación, no cerrada.
NeoSpace desarrolla lo que llama Large Data Models (LDM): una capa de infraestructura que permite a las grandes empresas procesar datos estructurados y no estructurados en un solo sistema, pensada como complemento de los modelos de lenguaje como ChatGPT, más que como un chatbot. Apunta a sectores como finanzas, petróleo, aeroespacial y telecomunicaciones.
La fundaron en 2024 en Uberlândia cuatro ex ejecutivos de Zup (la empresa de software comprada por Itaú), con Bruno Pierobon como CEO. Su cliente principal es Itaú, que ya había liderado una ronda previa de US$18 millones junto a ángeles de peso; proyecta ingresos por unos US$55 millones en 2026 y hasta fue destacada por el CEO de NVIDIA, Jensen Huang.
Si la ronda cierra en esos términos, sería una de las mayores de su tipo en América Latina y uno de los unicornios más rápidos de Brasil.