TSJ Staff
Okta, el gigante estadounidense de gestión de identidades, compró Permiso Security por un monto que no se reveló de forma oficial, estimado en cerca de US$200 millones. La operación busca sumarle la capacidad de detectar y responder a amenazas de identidad, un terreno cada vez más caliente con la irrupción de los agentes de inteligencia artificial.
Permiso es una plataforma de seguridad nativa de la nube que vigila las identidades en entornos multicloud y detecta comportamientos sospechosos después del inicio de sesión. Su diferencial es que cubre no solo a las personas, sino también a las identidades no humanas, como las cuentas de servicio y las máquinas, y a los agentes de IA, un frente que crece a medida que las empresas despliegan software autónomo con permisos propios. Entre sus herramientas tiene un sandbox, SandyClaw, que 'detona' las habilidades y los prompts de esos agentes para descubrir ataques a la cadena de suministro de la IA.
Para Okta, conocida por administrar los accesos y los inicios de sesión, la compra es un salto hacia el centro de operaciones de seguridad: pasa de dar y quitar permisos a monitorear qué hacen esas identidades una vez adentro, con señales de riesgo, analítica de comportamiento y detección de amenazas para ofrecer a los jefes de seguridad de las empresas.
Fundada en 2020 y con sede en Palo Alto, Permiso fue creada por Jason Martin y Paul Nguyen, sus co-CEO, junto a Stephen Demjanenko. Suma a Okta su equipo de investigación, P0 Labs, especializado en rastrear conductas sospechosas en la nube y en entornos de IA. La operación, acordada a fines de julio, se cerró el 26 de agosto.