Columnista de Opinión
Tether lideró la ronda presemilla de Peso, una fintech boliviana que ofrece una cuenta global en USDT para ahorrar, pagar y enviar dinero; no se informó el monto. Con los fondos, Peso ampliará sus rampas de entrada y salida en Bolivia, Brasil, Colombia y Argentina y su red de cobros para comercios. Según la compañía, llegó a 100.000 usuarios activos en menos de un año.
La fintech boliviana Peso, que ofrece una cuenta global en dólares digitales, cerró una ronda presemilla liderada por Tether, la empresa que emite la stablecoin USDT. Tether anunció la inversión el 21 de octubre, sin informar el monto ni la valuación.
Desde una sola app, Peso permite ahorrar, gastar, invertir y enviar dinero al exterior en USDT. En Bolivia, cada usuario recibe una cuenta virtual a su nombre conectada al sistema bancario local por QR y transferencias ACH, lo que le permite pasar de stablecoins a bolivianos y viceversa. La empresa también ofrece cobros en punto de venta para comercios, y su primera integración con una app de consumo es Yango: los usuarios bolivianos ya pueden pedir comida en la plataforma y pagar en USDT.
Con el capital, Peso ampliará sus rampas de entrada y salida (on-ramps y off-ramps) en sus cuatro mercados activos, Bolivia, Brasil, Colombia y Argentina, y acelerará el despliegue de su red de cobros para comercios y de sus cuentas virtuales. Según la compañía, Peso alcanzó 100.000 usuarios activos en menos de un año desde su lanzamiento.
Al frente de Peso está su CEO y cofundador, Alejandro Terán. Tether ya había liderado la semilla de US$3 millones de Plenti, fintech de Medellín que se expande a Perú y Bolivia, y también invirtió en Mural, plataforma de pagos para empresas.
Bolivia abandonó en junio de 2026 el tipo de cambio fijo que sostenía desde 2011, tras años de escasez de divisas, y desde julio el Gobierno evalúa una propuesta para reconocer el USDT como medio de pago junto al boliviano y el dólar. En paralelo, Takenos completó su constitución como Empresa de Tecnología Financiera ante la ASFI y Koywe sumó a Bolivia como su octavo mercado.
Los latinoamericanos ya están usando USDT; lo que faltaba era la infraestructura para gastarlo en la vida diaria sin fricciones. Esta inversión nos permite acelerar lo que hemos estado construyendo: que cualquier persona en la región pueda abrir una cuenta en minutos y usar USDT a diario, desde pagar con código QR hasta enviar dinero al exterior.