TSJ Staff
Waymo notificó a Uber que quiere habilitar su propia app de robotaxis en Austin y Atlanta desde enero de 2028. El acuerdo vigente en esos mercados termina en mayo de ese año, por lo que la movida abre un choque sobre exclusividad en dos plazas clave. Llega después de la separación en Phoenix y en medio de una relación más tensa entre ambas compañías.
Waymo quiere abrir un nuevo frente en su relación con Uber. La unidad de conducción autónoma de Alphabet ya le comunicó a la plataforma de ride-hailing que busca ofrecer viajes en Austin y Atlanta también desde su propia app a partir de enero de 2028. Uber sostuvo que el contrato que cubre esas dos ciudades vence en mayo de 2028, por lo que la discusión pasa por cómo convivirían ambos canales durante esos meses o si la exclusividad puede romperse antes.
El dato importa porque Austin y Atlanta habían quedado como dos mercados diseñados para distribuir la oferta de Waymo dentro del ecosistema de Uber. En ese esquema, Uber asumía tareas como limpieza, mantenimiento y operaciones de depósito, mientras Waymo conservaba la tecnología autónoma, la asistencia en ruta y parte del soporte al usuario. En paralelo, Waymo ya opera con app propia en buena parte de sus otros mercados en Estados Unidos, lo que hace de estas ciudades una excepción relevante dentro de su red comercial.
La fricción no arranca ahora. Ambas compañías ya dejaron atrás su acuerdo en Phoenix este año, lo que redujo todavía más el perímetro de colaboración directa. También hubo señales públicas de desgaste: ejecutivos de Uber cuestionaron en los últimos meses el comportamiento de algunos robotaxis en situaciones sensibles, y Waymo quedó del otro lado de nuevas discusiones regulatorias sobre cómo deben supervisarse estos servicios.
En términos estratégicos, la decisión encaja con la escala que Waymo viene acumulando. La empresa dijo en mayo que ya había superado 20 millones de viajes totalmente autónomos en más de 11 ciudades, mientras sigue expandiendo su cobertura comercial en Estados Unidos. Para Uber, el riesgo no es perder presencia inmediata en robotaxis, sino ceder control sobre uno de los partners más visibles de su tesis: ser la capa de demanda para flotas autónomas de terceros.
Si Waymo termina habilitando su app en Austin y Atlanta antes del vencimiento total del acuerdo, Uber seguiría teniendo inventario autónomo en su plataforma, pero con menor exclusividad sobre la experiencia, el pricing y la relación con el pasajero. En un negocio donde todavía se está definiendo quién controla la demanda y quién captura el margen, esa diferencia pesa.