TSJ Staff
Yungas, empresa brasileña de gestión de franquicias, creó un fondo de R$5M (~US$920K) para invertir en 2026 en startups de IA e integrarlas a su base de clientes. Su primera inversión es Fin, que automatiza la administración financiera. Es corporate venture como canal de distribución, más que apuesta financiera.
Yungas, una empresa brasileña de gestión de redes de franquicias, decidió que en vez de construir toda la inteligencia artificial que necesita, va a comprarla de a poco. Para eso creó un fondo de 5 millones de reales (unos 920 mil dólares) que invertirá durante 2026 en startups de IA, con la idea de integrar esa tecnología a su propia base de clientes.
La compañía, nacida en Florianópolis, vive del software para franquicias: cerca del 90% de su cartera son redes de ese tipo. El fondo es chico en tamaño pero claro en lógica: cada startup en la que invierte es también un proveedor potencial para los cientos de franquicias que ya usan su plataforma. Es venture capital como canal de distribución, más que como apuesta financiera.
La primera inversión fue en Fin, una startup brasileña que usa IA para automatizar la administración financiera y el pago a proveedores, centralizando datos que hoy viven dispersos en correos, mensajes de WhatsApp, extractos bancarios y facturas electrónicas. Yungas estima que, si sus clientes adoptaran la herramienta de forma masiva, el impacto podría llegar a 75 millones de reales anuales (unos 13,8 millones de dólares); una proyección de la propia empresa, conviene aclarar, no un resultado.
Guilherme Reitz, CEO y cofundador de Yungas junto a Marcos Salles, enmarca la jugada en un problema real: la salud financiera de los franquiciados, sobre todo en la operación diaria. El movimiento es parte de una tendencia más amplia, la de empresas medianas que arman mini-fondos de corporate venture para no quedar afuera de la ola de IA. Para las startups es capital con un cliente pegado; para Yungas, una forma de tercerizar innovación sin cargarla toda en su propio equipo.