TSJ Staff
Andreessen Horowitz incubó la Horowitz Andreessen Academy, una escuela presencial en San Francisco para jóvenes que terminan la secundaria y ya desarrollan proyectos propios. Levantó US$42 millones, US$35 millones de ellos de a16z, y su primera cohorte de unos 50 estudiantes empezará en septiembre de 2027 sin pagar matrícula. Pueden postularse jóvenes de cualquier país.
Andreessen Horowitz (a16z) lanzó la Horowitz Andreessen Academy, una escuela presencial en San Francisco para jóvenes que terminan la secundaria y ya desarrollan proyectos propios. La primera cohorte, de unos 50 estudiantes, empezará en septiembre de 2027 y no pagará matrícula. Pueden postularse jóvenes de cualquier país.
La academia levantó US$42 millones para ponerse en marcha. US$35 millones los aporta a16z, que la incubó y que invirtió en startups con fundadores latinoamericanos como Yuno y Handle. El resto llega de inversores individuales como Adam D'Angelo, cofundador de Quora; Tobi Lütke, CEO de Shopify, y Tony Xu, CEO de DoorDash. Es una empresa con fines de lucro, separada del fondo, y no se queda con acciones ni con parte de lo que construyan sus estudiantes. Su fundador y CEO es Gagan Biyani, cofundador de Udemy y Maven. Biyani comparte el directorio con Marc Andreessen, cofundador de a16z, y con Erik Torenberg, socio general del fondo.
El programa dura un año. De septiembre a abril, los estudiantes cursan en San Francisco; en mayo hacen un viaje internacional, y de junio a agosto, pasantías en empresas aliadas, que suelen ser remuneradas. Las diez aliadas fundadoras son Anduril, Anthropic, Coinbase, Google, Meta, Nvidia, OpenAI, Palantir, Replit y Stripe, y más de 40 empresas se sumaron para contratar estudiantes. La academia no otorga título ni créditos universitarios, y no garantiza la pasantía, su remuneración ni un empleo. Cada estudiante recibe más de US$50.000 en créditos de cómputo y US$5.000 para viajes. Entre los cursos figuran ingeniería de inferencia de IA y ventas. Entre los docentes e invitados están Sam Altman, Fei-Fei Li, Dylan Field y Jensen Huang.
La admisión se basa sobre todo en lo que cada postulante ya hizo: lo que construyó, lanzó o facturó. Igual hay que presentar el historial académico y resultados de exámenes estandarizados. Hay que terminar la secundaria antes de agosto de 2027 y no haber cursado más de un año de universidad. No hay edad mínima: los menores de 18 necesitan la firma de un padre o tutor. La academia no garantiza la visa a los estudiantes extranjeros, pero los orienta en el trámite. La convocatoria anticipada cierra el 5 de noviembre de 2026 y la regular, el 15 de enero de 2027. La vivienda corre por cuenta de cada estudiante: una habitación compartida en residencia cuesta entre US$1.600 y US$1.800 por mes, y podría haber becas para quienes no puedan cubrir esos gastos.
En 2028, sujeta a aprobación regulatoria, la academia planea sumar un programa de dos años que sí cobrará matrícula. Según Biyani, costará algo similar a una universidad privada de élite, cuya matrícula hoy ronda entre US$60.000 y US$90.000 al año. Para Ben Horowitz, cofundador de a16z, la IA transformará el trabajo tanto como la Revolución Industrial transformó a la sociedad agrícola que la precedió.
La formación que funcionó para la Revolución Industrial no se va a trasladar tal cual a la revolución de la IA, así que alguien tiene que ser el primero en descubrir cómo formar a una persona para este nuevo mundo.