
Columnista de Opinión
FS, una de las mayores productoras de etanol de maíz de Brasil, y Mubadala, el fondo soberano de Abu Dabi, evalúan comprar deuda de Raízen que podría convertirse en acciones, según personas al tanto. Las conversaciones son preliminares. Raízen, la empresa de azúcar, etanol y combustibles de Shell y del grupo brasileño Cosan, reestructura unos US$12.200 millones en deuda y, con la conversión de créditos en acciones prevista en el plan, sus acreedores quedarán con más del 80% del capital.
FS, una de las mayores productoras de etanol de maíz de Brasil, y Mubadala, el fondo soberano de Abu Dabi, evalúan comprar deuda que hoy está en manos de los acreedores de Raízen y que podría convertirse en acciones de la compañía, según personas al tanto. FS contrató al banco Morgan Stanley para asesorarla en la posible compra. Las conversaciones están en una etapa preliminar y no hay garantía de que terminen en una operación.
Raízen, la empresa de azúcar, etanol y distribución de combustibles controlada en conjunto por Shell y por Cosan, el grupo brasileño del empresario Rubens Ometto, atraviesa una de las mayores reestructuraciones de deuda corporativa de la historia de Brasil. En marzo, la compañía acordó con sus acreedores reestructurar unos US$12.200 millones en deuda por la vía extrajudicial, es decir, negociando directamente con ellos en lugar de pedir la recuperación judicial, el proceso de reorganización supervisado por un juez. El plan prevé convertir créditos en acciones: los acreedores cambiarán deuda por participación en la compañía y quedarán con más del 80% del capital.
Por eso, comprar créditos antes de la conversión es una vía para quedarse con una porción de la Raízen reestructurada. La gestora brasileña IG4 Capital, que en junio había mostrado interés en comprar deuda suficiente para tomar el control de la compañía, ahora apunta solo a los créditos ligados a la división de azúcar y etanol, según las mismas fuentes. Morgan Stanley, IG4, FS y Raízen prefirieron no hacer comentarios.
Los problemas financieros de Raízen se agravaron a comienzos de este año, cuando su caja se deterioró y sus bonos se desplomaron tras una serie de rebajas de su calificación crediticia. La compañía arrastra los efectos de decisiones estratégicas que no dieron resultado, de tasas de interés altas durante un período prolongado y de zafras débiles de caña de azúcar, y vende activos para reducir su endeudamiento.
FS nació en Mato Grosso, uno de los principales estados agrícolas de Brasil, y entre sus accionistas está el grupo inversor estadounidense Summit Agricultural Group, con sede en Iowa. Este año, la comercializadora agrícola brasileña Amaggi se quedó con el 40% de FS, en una operación que incluyó un aporte de US$100 millones a cambio de acciones nuevas de FS.