TSJ Staff
Guillermo Rauch, fundador y CEO de Vercel, ya acumula más de 700 inversiones en startups entre tickets directos, sindicatos y compañías aún confidenciales. Suele apostar US$ 10.000 a US$ 50.000 en pre-seed y seed, con foco en founders técnicos y productos de software e IA. En Argentina respaldó a Auth0, Humand, Roomix, Rebill y Clickie.
Guillermo Rauch, fundador y CEO de Vercel, ganó peso en Silicon Valley por su trabajo con Next.js y por la infraestructura que su empresa aporta al desarrollo de software. En paralelo, armó otra cartera de influencia: más de 700 inversiones individuales entre cheques directos, sindicatos y startups que todavía no hicieron públicos todos sus datos. De forma abierta, su portfolio muestra cerca de un centenar de compañías, entre ellas Perplexity y ElevenLabs.
Su forma de invertir no sigue la lógica clásica de concentrar grandes montos en pocas apuestas. Rauch suele participar con tickets de US$ 10.000 a US$ 50.000 en rondas pre-seed y seed, y privilegia perfiles técnicos que ya están construyendo producto antes de salir a levantar capital. Su búsqueda pasa por repositorios en GitHub, demos y proyectos publicados en X, con interés recurrente en herramientas para developers, infraestructura de software, inteligencia artificial e interfaces que vuelvan más simple el uso de modelos complejos.
Ese criterio también aparece en sus apuestas ligadas a Argentina. Acompañó temprano a Auth0 antes de su venta a Okta por US$ 6.500 millones. Más cerca en el tiempo, participó en la ronda de US$ 66 millones de Humand junto a Marcos Galperin, entró en la pre-seed de US$ 500.000 de Roomix —la startup PropTech con IA fundada por Ignacio Gorriti (fundador)— y también respaldó a Rebill y Clickie.
«Guille nos ha ayudado realizando intros en Silicon Valley con network que él tiene ahí. Al ser alguien tan respetado en ese lugar, sus introducciones pesan mucho y son súper útiles».
La frase es de Gerónimo Maspero (fundador de Humand), uno de los emprendedores que lo describe como un socio útil mucho más allá del cheque. En el ecosistema, su valor suele estar asociado a tres activos concretos: credibilidad técnica, acceso a fondos globales y tiempo para discutir producto. Ese combo explica por qué muchos founders lo buscan en etapas muy tempranas, cuando una introducción correcta o una observación sobre experiencia de usuario puede tener tanto impacto como la inversión inicial.
Su vínculo con el ecosistema argentino también sigue activo fuera de su portfolio. Rauch fue distinguido por EY como Emprendedor del Año en Argentina, participa en iniciativas asociadas a ARCAP y Vercel continúa mirando talento de ingeniería en el país. Para una camada de startups locales que quiere construir desde LatAm con ambición global, su figura funciona como un puente entre builders argentinos, capital de riesgo e interlocutores clave de Silicon Valley.