TSJ Staff
Nat4Bio, la biotecnológica argentina que desarrolla productos naturales para la poscosecha de la fruta, ganó LEGADO 2026, el programa de la Fundación Bayer y Endeavor, como una de las diez elegidas entre 625 postulaciones. Su producto en el mercado, NT Base, no reemplaza a los fungicidas: se mezcla con ellos para que el empacador use menos dosis. La empresa acaba de cerrar su primera campaña comercial completa, con seis exportadores del norte argentino, y todavía espera las aprobaciones del Senasa y de la EPA.
Nat4Bio, la biotecnológica argentina que desarrolla productos naturales para la poscosecha de la fruta, ganó LEGADO 2026, el programa de la Fundación Bayer y Endeavor: fue una de las diez elegidas entre 625 postulaciones de diez países. La empresa viene de cerrar su primera campaña comercial completa, en la que trabajó de punta a punta con seis exportadores del norte argentino.
Su producto en el mercado es NT Base, un bioadyuvante de poscosecha. No reemplaza a los fungicidas: se diluye en agua y se mezcla con los que el empacador ya usa, para que rindan más con menos dosis. Se aplica en la etapa final de encerado, con aspersores o discos rotativos, sin que la planta tenga que cambiar de equipamiento. Según la compañía, sus ensayos muestran que se podría bajar hasta un 75% la dosis de algunos principios activos sin perder control sanitario, y que con una reducción cercana al 20% el cliente ya cubre el costo del producto.
La fórmula combina un biopolímero de glucosa, excipientes de grado alimenticio y compuestos antimicrobianos naturales. Todo se obtiene por fermentación de hongos y bacterias nativas, pero el producto final no lleva microorganismos vivos.
Son productos sin células, es decir, fórmulas en las que el activo no requiere que microorganismos vivos sobrevivan, lo que facilita su registro regulatorio, estabilidad, manufactura y uso en la industria.
Joaquín Fisch (CEO) es ingeniero industrial, nació en Corrientes, se mudó a Rosario en 2011 para estudiar y trabajó en la siderurgia y en seguros antes de renunciar, en diciembre de 2021, para dedicarse de lleno a la empresa. Leandro Sánchez (CSO) es biotecnólogo, doctor en Ciencias Biológicas e investigador del CONICET en el PROIMI de Tucumán, donde lleva unos quince años estudiando microorganismos productores de antimicrobianos. Con ellos fundó la compañía Julia Fariña, doctora en Bioquímica e investigadora principal del CONICET en el mismo instituto. Se conocieron a través de Grid Exponential, la incubadora que en marzo de 2021 cruzó a Fisch con el equipo científico, y la empresa quedó formalmente constituida en 2022. El CONICET cobra regalías por las ventas.
El dinero que Nat4Bio tiene documentado públicamente es modesto: una pre-semilla de US$725.000 entre Grid Exponential e IndieBio, la aceleradora de SOSV en Nueva York, el desafío Santander X Food for the Future que ganó en 2022, y US$830.000 del BID Lab en 2024, un aporte no reembolsable que cubre el 46% de un proyecto pensado para llevar los prototipos a etapa comercial. Sus productos todavía no tienen aprobación regulatoria: los trámites siguen abiertos ante el Senasa en la Argentina y la EPA en Estados Unidos.
Según Fisch, algunos de los seis exportadores de esta campaña reacomodaron sus programas de aplicación y sacaron moléculas o bajaron dosis. La empresa corre además pruebas en Chile, Perú, Colombia, Guatemala, México y Estados Unidos, y trabaja con el INTA en Concordia, con mandarinas y naranjas, y en el Alto Valle, con peras y manzanas.
Las frutas y verduras son el grupo de alimentos que más se pierde entre la cosecha y la góndola: un 25,4% en 2023, según la FAO, contra el 13,3% del promedio de todos los alimentos. En la Argentina se pierde o desperdicia el 29,8% de la fruta. El complejo citrícola exportó US$713 millones en 2025, con el limón explicando US$511 millones, y Tucumán concentra el 89% de las exportaciones de limón fresco del país.
Apeel Sciences, la estadounidense que llegó a levantar US$640 millones y a valer más de US$2.000 millones en 2021, hoy tiene unos 50 empleados, contra 450 en su pico. Los primeros despidos llegaron en 2022, antes de la campaña de desinformación que estalló en abril de 2023 y que, según su cofundador, le costó más de quince clientes minoristas y US$60 millones de ingresos esperados. El propio fundador admite que el modelo original era caro de operar. Europa explica hoy cerca del 70% de su negocio.