TSJ Staff
Nubank empezó a operar en Estados Unidos, su cuarto mercado tras Brasil, México y Colombia, y entra a la plaza bancaria más grande y difícil del planeta, de la que se retiraron rivales como BBVA, N26 y Monzo. Opera a través de Lead Bank mientras espera su propia licencia bancaria nacional, adelantando planes que tenía para 2027. Su apuesta no es competir por el 10% más rico, sino por los usuarios desatendidos y las vidas transfronterizas, con Nu Global y sus stablecoins como punta de lanza.
Nubank empezó a operar en Estados Unidos, su cuarto mercado tras Brasil, México y Colombia. Con la movida, el mayor banco digital de América Latina se mete en la plaza financiera más grande y más difícil del planeta: la misma de la que, en los últimos años, se retiraron varios de los que lo intentaron antes.
El mercado bancario estadounidense es una fortaleza. Lo saben bien tres nombres conocidos: el español BBVA, que en 2021 vendió su banca minorista en el país a PNC; el alemán N26, que anunció su retirada en 2021 y cerró las cuentas de sus clientes a comienzos de 2022; y el británico Monzo, que retiró su pedido de licencia bancaria en 2021 y terminó de cerrar su operación en Estados Unidos en 2026. Nubank entra igual, y hasta adelantó la jugada: tenía previsto arrancar en 2027, pero apuró los tiempos.
La diferencia está en a quién apunta. En vez de pelear por el 10% más rico (el terreno de gigantes como JPMorgan Chase o Bank of America), Nu repite el manual que la hizo grande en la región: ir por los desatendidos, los que el sistema tradicional ignora o cobra caro. Y suma un ángulo nuevo, el de las vidas transfronterizas, con Nu Global como punta de lanza: una cuenta multimoneda que convierte los depósitos en stablecoins de Circle (USDC y EURC) para mover dinero sin comisiones por más de 35 países, con rendimientos sobre los saldos y una tarjeta virtual de Mastercard.
Hoy, cada vez más personas tienen vidas sin fronteras, y el dinero suele ser lo más difícil de manejar.
Detrás hay una apuesta enorme y personal. David Vélez, cofundador y CEO, puso a jugar su imperio (una compañía valuada en decenas de miles de millones de dólares y más de 140 millones de clientes) a una expansión global que muchos analistas ven arriesgada. Para operar en Estados Unidos, Nu se apoya por ahora en Lead Bank mientras avanza en su propia licencia bancaria nacional, que ya recibió una aprobación preliminar de la OCC a comienzos de 2026.
El desafío es mayúsculo: Estados Unidos es donde los bancos retadores suelen ir a morir, aplastados por la escala de los incumbentes, la maraña regulatoria y clientes difíciles de robar. La apuesta de Nubank es que su fórmula latinoamericana (digital, barata y pensada para el que el banco tradicional deja afuera) viaje bien. Si funciona, habrá hecho en el mercado más competido del mundo lo que nadie de su categoría logró todavía.