TSJ Staff
Worky, una startup mexicana de tecnología para recursos humanos fundada en 2017 por Maya Dadoo y Carlos Marina, administra la nómina y el talento de más de 110.000 empleados en México. Crece entre 80% y 120% al año, levantó más de US$9 millones —una Serie A de US$6 millones liderada por Atlántico en 2024— y este año busca un EBITDA positivo, apoyada en su agente de IA Worky SophIA.
Worky, una startup mexicana de tecnología para recursos humanos, administra hoy la nómina y el talento de más de 110.000 empleados —cerca del 0,5% de los trabajadores afiliados al IMSS, según la empresa— con un equipo de apenas unos 100 colaboradores. Fundada en 2017, apunta a ser uno de los principales jugadores del HR tech en América Latina.
La compañía nació de un problema concreto: una nómina mal calculada que retrasaba pagos y golpeaba la productividad. Sus fundadores, Maya Dadoo (ingeniera química por la Universidad de Pensilvania y MBA por Stanford) y Carlos Marina, detectaron que, mientras en Silicon Valley abundaban las plataformas de recursos humanos, en México la mayoría de las empresas seguía operando con hojas de cálculo.
El punto de inflexión llegó con la reforma que prohibió la subcontratación (outsourcing) y la ola de cambios laborales que siguió, que obligaron a las empresas a internalizar y modernizar la nómina. Ese giro le dio a Worky un crecimiento del 300% en un solo año.
«La regulación del outsourcing volvió fundamental que las empresas internalizaran la nómina y contaran con talento especializado.»
Desde entonces, la base de usuarios crece entre 80% y 120% al año sin que el equipo se agrande, gracias a la automatización. Worky levantó más de US$9 millones en capital de riesgo —su ronda más reciente, una Serie A de US$6 millones liderada por Atlántico en 2024— y este año busca un EBITDA positivo, mientras evalúa si saldrá a levantar una nueva ronda.
La siguiente etapa pasa por la IA. La compañía lanzó Worky SophIA, un agente capaz de ejecutar tareas completas —contratar a un empleado, generar su contrato, registrarlo ante las autoridades y configurar su nómina—, que según Dadoo tomó año y medio de desarrollo y obligó a reescribir buena parte de la arquitectura del software. La ejecutiva sostiene que es la primera plataforma latinoamericana de recursos humanos con una capa de IA de ese tipo, en un mercado que —a diferencia de Estados Unidos— prefiere plataformas integrales antes que soluciones especializadas.