Columnista de Opinión
Y Combinator (YC), la aceleradora de Silicon Valley, acaba de publicar su Request for Startups para el batch Winter 2027: una lista de 11 ideas que sus socios quieren financiar. El eje es llevar la IA a la economía real: robots, centros de datos, financiamiento, gobierno y espacio. Las postulaciones cierran el 2 de noviembre y YC invierte US$500.000 por compañía.
Y Combinator (YC) acaba de publicar su Request for Startups (RFS) para el batch Winter 2027: 11 ideas de startups que sus socios quieren financiar. Según la aceleradora, los cuellos de botella de la inteligencia artificial ya no están solo en los modelos. Por eso, YC busca startups que construyan el hardware, la infraestructura, los sistemas financieros y el software especializado necesarios para llevar la IA a la economía real, desde las fábricas y los centros de datos hasta el gobierno y el espacio.
YC es la aceleradora de Silicon Valley por la que pasaron Airbnb, Stripe y Coinbase. El RFS es su lista pública de ideas que le gustaría ver convertidas en empresas, aunque no hace falta trabajar en alguna de ellas para postularse. La edición anterior, para el batch Fall 2026, tuvo 13 ideas y partía de la premisa de que la IA está llegando al mundo físico. Estas son las 11 ideas, cada una firmada por un socio de YC:
YC quiere startups con modelos de negocio que hoy todavía no terminan de funcionar, pero que podrían hacerlo si el costo de lanzamiento por kilo cayera 100 veces o más. SpaceX proyecta para un futuro cercano 10.000 lanzamientos por año de su cohete Starship. Por Ankit Gupta.
YC quiere empresas que contraten personas capaces sin títulos ni certificaciones formales y, con ayuda de la IA, las pongan a hacer trabajo de especialistas. Según la aceleradora, hay millones de puestos de este tipo en la gestión de beneficios, impuestos, reclamos de seguros, facturación médica y trámites migratorios. Por Brad Flora.
YC quiere financiar a fundadores que fabriquen en Estados Unidos robots y su cadena de suministro, desde los imanes de tierras raras hasta los motores y sensores. Según YC, la mayoría de los robots que se instalan en EE.UU. son importados. Además, desde julio la FCC, el regulador de telecomunicaciones de ese país, solo autoriza nuevos modelos de robots móviles conectados si se fabrican allí y si más del 65% del costo de sus componentes es de origen estadounidense, salvo excepciones. Por Diana Hu.
Según YC, a medida que los grandes modelos de lenguaje (LLM, por sus siglas en inglés), como los que están detrás de ChatGPT, mejoraron en programación y matemática, empeoraron en escritura. La aceleradora lo atribuye al entrenamiento: las mismas señales de recompensa (el mecanismo que premia las respuestas deseadas) que los hacen buenos para el código uniforman su voz y su estilo. Ahí ve espacio para una startup que construya un modelo con el que a la gente le guste conversar. Por Jared Friedman.
Plaid, una empresa estadounidense, conecta las apps fintech con las cuentas bancarias de sus usuarios en un solo paso. YC quiere un servicio equivalente para los programas sociales de EE.UU.: con el consentimiento de la persona, obtendría directamente de la fuente sus datos verificados de ingresos, impuestos y residencia y los compartiría con todos los programas a la vez. Desde 2027, los estados deberán volver a verificar cada seis meses la situación de millones de inscriptos en Medicaid, el programa público de salud para personas de bajos ingresos. Por Gustaf Alströmer.
Según YC, los bancos evalúan un robot como si fuera un montacargas, y buena parte del financiamiento para robots, clústeres de GPU (los procesadores que se usan para entrenar y ejecutar modelos de IA) y centros de datos todavía no existe. YC busca prestamistas y empresas de leasing, securitización y coberturas financieras para la economía de la IA aplicada al mundo físico. La aceleradora cuenta que fundadores con los que trabaja ya están creando sus propios instrumentos financieros, como un prestamista para robots que generan US$500.000 por año cada uno. Por Brad Flora.
Los modelos base (foundation models) son modelos de IA entrenados con grandes volúmenes de datos que sirven para muchas tareas distintas. YC quiere modelos de este tipo especializados en manufactura, energía y biología, que resuelvan tareas nuevas con pocos ejemplos o ninguno. El objetivo es igualar o superar a los modelos generalistas con órdenes de magnitud menos potencia de cómputo al ejecutarse (inferencia). YC pone como ejemplo TimesFM-3 de Google, un modelo de pronóstico de series de tiempo de 330 millones de parámetros. Por Diana Hu.
YC quiere empresas que usen IA para destrabar trámites municipales en EE.UU., empezando por los permisos de construcción. Según sus cálculos, si los permisos se aprobaran en el 10% del tiempo actual, las ciudades estadounidenses recaudarían US$16.000 millones más por año en impuestos. Por Gustaf Alströmer.
YC define la construcción de centros de datos para IA como el mayor proyecto de inversión de capital de la historia de EE.UU. Entre los cuellos de botella menos obvios que menciona, los grandes transformadores de potencia tienen plazos de entrega de tres años y los equipos de refrigeración líquida están agotados. Por Jared Friedman.
Bancos, hospitales, contratistas de defensa y plantas nucleares guardan sus datos más valiosos fuera de la nube y no pueden enviarlos a un proveedor de IA; muchos piden que los productos funcionen por completo dentro de sus instalaciones, sin conexión a internet (air-gapped). YC quiere empresas que instalen los modelos de IA más avanzados (los llamados modelos de frontera) dentro de la infraestructura del propio cliente. Es un mercado de ventas más lentas, pero con los presupuestos más grandes. Por Brad Flora.
Hoy casi todas las empresas que desarrollan productos con IA alquilan modelos a alguno de los grandes laboratorios de IA. YC sostiene que los modelos de pesos abiertos (que cualquiera puede descargar y adaptar) ya compiten con los mejores modelos de frontera en pruebas relevantes. La aceleradora quiere startups que ayuden a las empresas a mejorar modelos propios con sus datos y a ejecutarlos donde elijan, sobre todo en industrias reguladas. Por Jon Xu.
Cuatro de las ideas (los robots, los beneficios sociales, los municipios y los centros de datos) están planteadas para Estados Unidos; en las otras siete, los textos de YC no mencionan un mercado en particular. Según el directorio público de YC, el batch con más compañías de la región fue el Summer 2021: 45 de las 391 compañías tenían sede en América Latina. En el Fall 2026, las únicas startups latinoamericanas del batch fueron la chilena Sintropix y la colombiana Blinka.
Las postulaciones para el batch Winter 2027 cierran el 2 de noviembre a las 20 h, hora del Pacífico, y quienes se postulen a tiempo tendrán respuesta a más tardar el 11 de diciembre. El programa se desarrolla de enero a marzo, de forma presencial, en San Francisco. YC invierte US$500.000 en cada compañía: US$125.000 a cambio de una participación fija del 7% y US$375.000 en un SAFE (un acuerdo que se convierte en acciones en una ronda futura) sin tope de valuación y con cláusula de nación más favorecida (MFN), que le asegura a YC condiciones iguales a las mejores que la startup ofrezca a otros inversores con SAFE.