TSJ Staff
Zula, una startup argentina de ciberseguridad fundada en 2018 y bootstrapped, ganó US$25.000 en la categoría semilla de Startup Avenue, el pitch del Volcano Innovation Summit en Guatemala, y fue el único ganador argentino entre 50 startups. Su plataforma combina ataques simulados (phishing, smishing, vishing) con concientización gamificada para atacar el eslabón más débil de la ciberseguridad: el error humano, detrás de más del 90% de los ataques.
Zula, una startup argentina de ciberseguridad, se llevó US$25.000 en el Volcano Innovation Summit, el encuentro de innovación que se realizó a comienzos de septiembre en Antigua, Guatemala. Ganó la categoría semilla de Startup Avenue, el pitch del evento, y fue el único ganador argentino entre las 50 startups seleccionadas.
Zula ataca el eslabón más débil de la seguridad informática: las personas. Su premisa, que repite en cada presentación, es que más del 90% de los ciberataques se explican por un error humano. Para reducir ese riesgo, su plataforma combina dos frentes: por un lado, ataques simulados (phishing, smishing, vishing, qrishing, simulaciones por WhatsApp y campañas de ransomware) contra los propios empleados de una empresa; por otro, concientización gamificada, con misiones que mezclan juegos, videos y trivias. También hace OSINT para rastrear filtraciones de datos o de credenciales de los usuarios.
El producto está pensado para las áreas de sistemas y de cumplimiento. Ofrece un tablero con métricas de participación y avance por empleado, y certificaciones por nivel que ayudan a las empresas a cumplir requisitos de marcos regulatorios. Zula lo vende como software a empresas y, en parte, a través de una red de socios e integradores, con un argumento de fondo: que las organizaciones de América Latina necesitan alcanzar los mismos estándares de ciberseguridad que se exigen afuera.
La compañía nació en 2018 en la Ciudad de Buenos Aires, fundada por Alan Burastero (CEO), un emprendedor con más de quince años en la industria, junto a Pedro Droven y Alejandro Melinsky. Opera con un equipo chico y, según su perfil oficial, de forma bootstrapped: sin rondas de inversión institucional ni fondos de venture capital detrás.
Pese a ese tamaño, Zula juega en varios mercados: cita operaciones en Brasil, Chile, México, Centroamérica y el Cono Sur. Y no es su primer reconocimiento: en 2024 ganó el Premio Supervielle Exporta por su vocación exportadora y suele estar presente en Segurinfo, la conferencia regional de seguridad de la información.
El Volcano Innovation Summit, que este año llegó a su séptima edición con más de 2.200 participantes de 35 países, reparte varios premios de US$25.000. En las otras categorías ganaron los mexicanos BioGrip y RADAR, y hubo menciones de sustentabilidad para la colombiana Creditop y la mexicana Beserva. Para Zula, más que el cheque, el premio es visibilidad regional para una apuesta poco glamorosa pero cada vez más urgente: que el empleado promedio deje de ser la puerta de entrada de los hackers.