TSJ Staff
Tesla firmó tres líneas de crédito por US$30.000 millones, lideradas por Citibank y Wells Fargo, según un documento presentado ante la SEC. La compañía aclaró que no planea usarlas en 2026, un año en el que proyecta más de US$25.000 millones en gastos de capital.
Tesla firmó tres nuevas líneas de crédito por un total de US$30.000 millones, con Citibank y Wells Fargo como agentes administrativos, según informó la compañía en un documento presentado ante la SEC, el regulador bursátil de Estados Unidos. La automotriz, que busca ampliar la producción del robotaxi Cybercab, el robot humanoide Optimus y el camión eléctrico Semi, aclaró que no planea usar esos fondos en 2026.
La mayor parte corresponde a un préstamo a plazo de US$20.000 millones a tres años liderado por Citibank, que Tesla puede retirar en hasta diez desembolsos durante 18 meses. El monto disponible baja a US$10.000 millones al cumplirse el primer año y a US$5.000 millones a los 15 meses, y los préstamos vencen en septiembre de 2029. Wells Fargo encabeza las otras dos: una línea revolvente de US$8.000 millones a cinco años, que admite dólares, libras o euros, y otra de US$2.000 millones a 364 días.
Las tres son deuda senior sin garantía, con tasa variable atada a la SOFR u otras tasas de referencia más un margen que depende de la calificación crediticia de Tesla. Las condiciones exigen además que la compañía mantenga al menos US$5.000 millones de liquidez consolidada. Las líneas revolventes pueden ampliarse hasta US$14.000 millones. Según el documento, los fondos pueden destinarse a fines corporativos generales y no había montos retirados al momento de la firma. En paralelo, Tesla dio por terminada una línea previa de US$5.000 millones con Citibank que no había utilizado.
El respaldo llega en un año de inversión récord para la compañía, que proyecta más de US$25.000 millones en gastos de capital para 2026, impulsados por infraestructura de cómputo para IA, nuevas líneas de producción y su flota de vehículos autónomos. El Cybercab, Optimus y el Semi requieren líneas de fabricación nuevas, y los dos últimos, fábricas propias. Tesla cerró junio con unos US$9.000 millones de deuda y más de US$40.000 millones en efectivo e inversiones.